Despido liberalizado y subvencionado

José L. Prieto. 28/Sep/10, 0:36:34

El 18 de septiembre se publicó la reforma laboral como Ley 35/2010, de 17 de septiembre, de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo. De sus distintos extremos, seguidamente reflejaré de modo somero las que consagran la liberalización y el mayor abaratamiento del despido.

Liberalización del despido

Por un lado, se modifica el artículo 52, apartado C, del Estatuto de los Trabajadores en la regulación del despido individual conocido como “extinción del contrato de trabajo por causas objetivas”, permitiendo que se pueda prescindir de los servicios de un empleado por las causas económicas, técnicas, organizativas o de producción justificativas de los despidos colectivos recogidas en el artículo 51.1:

Se entiende que concurren causas económicas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de pérdidas actuales o previstas, o la disminución persistente de su nivel de ingresos, que puedan afectar a su viabilidad o a su capacidad de mantener el volumen de empleo. A estos efectos, la empresa tendrá que acreditar los resultados alegados y justificar que de los mismos se deduce la razonabilidad de la decisión extintiva para preservar o favorecer su posición competitiva en el mercado.

Se entiende que concurren causas técnicas cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los medios o instrumentos de producción; causas organizativas cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los sistemas y métodos de trabajo del personal y causas productivas cuando se produzcan cambios, entre otros, en la demanda de los productos o servicios que la empresa pretende colocar en el mercado. A estos efectos, la empresa deberá acreditar la concurrencia de alguna de las causas señaladas y justificar que de las mismas se deduce la razonabilidad de la decisión extintiva para contribuir a prevenir una evolución negativa de la empresa o a mejorar la situación de la misma a través de una más adecuada organización de los recursos, que favorezca su posición competitiva en el mercado o una mejor respuesta a las exigencias de la demanda.

La redacción prescinde de concreciones en el establecimiento de los requisitos, quedando a la valoración subjetiva primero del propio empleador, y segundo del correspondiente Juzgado de lo Social, ambigüedad que quedará sostenida en el tiempo, sine die, a la vista de lo prácticamente imposible que es la fijación de jurisprudencia formal en dicha materia, siendo aquella, según el artículo 1.6 del Código Civil, únicamente la doctrina judicial reiterada por tan alta instancia como es el Tribunal Supremo.

Subvención del despido

La indemnización de dichos tipos de despidos “objetivos” es de 20 días de salario por cada año contratado, según el artículo 51.8 del Estatuto de los Trabajadores para los colectivos y 53.1, apartado B, para los individuales.

En virtud de la Disposición Transitoria Tercera de la reciente Ley 35/2010, en los citados despidos por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas, tanto colectivos como en la innovación individual, cuando el afectado haya estado contratado al menos durante un año, “una parte de la indemnización que corresponda al trabajador será objeto de resarcimiento al empresario por el Fondo de Garantía Salarial en una cantidad equivalente a ocho días de salario por año de servicio”.

Ejemplo de consecuencia

A la vista de lo anterior, en lo sucesivo los trabajadores podrán ser despedidos con la mera alegación por parte del empleador de eventuales pérdidas futuras, preparando ante la judicialización del despido la documentación finalista con que pueda excusar la previsión argumentada, y con un coste de sólo 12 días de salario por año de trabajo, frente a los al menos 33 días previos a esta reforma laboral.

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