El autor

Me llamo José-Luis Prieto, nací en Madrid en 1973, soy abogado y consultor, desde 2007, tengo familia, ingresos, vivienda y compromisos en Móstoles y La Coruña.
Soy demócrata y socialista libertario, por ese orden. Creo que la libertad debe ser efectiva para todos, que hay que garantizar la igualdad absoluta de derechos y oportunidades, y que el ser humano es social por naturaleza.

El blog

Desde 2002, con este blog pretendo aportar elementos para la contrapropaganda frente al nacional-liberalismo, desde una perspectiva liberal en materia social y socialdemócrata en materia económica.

Este es un cauce para la libertad de expresión, que ejerzo consciente de las limitaciones de nuestro ordenamiento.

Archivo: Febrero 2005

¿Todos liberales?

En su Discurso sobre el Estado de la Unión del 29 de enero de 2002, el Presidente de los Estados Unidos, ya entregado a las doctrinas ultraderechistas de los neoconservadores, y amparado por la conmoción generalizada por los atentados del 11-S formuló su teoría sobre el “Eje del mal”, con la que legitimar la posterior toma de los recursos petrolíferos de Irak. En síntesis: Sadam Hussein debe estar fabricando y almacenando armas de destrucción masiva al servicio de supuestos objetivos comunes con Al Qaeda contra la civilización cristiana. La excusa entonces era el terrorismo.

Pero EEUU invadió Irak, la ocupó, tutela su Gobierno títere y no ha aparecido ni rastro de armas de destrucción masiva (es cierto que Sadam Hussein las había utilizado hacía años, pero entonces era aliado de Ronald Reagan, y eso, para determinada moral, es incompatible con la calificación de “terrorista”). Así que sobrevenidamente la causa resulta haber sido la instauración de la libertad, o al menos de determinada forma de entender tan manoseado término.

El 18 de enero de 2005, en su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado de los EEUU, la nueva Secretaria de Estado (Ministra de Exteriores) Condoleezza Rice expuso las que serían sus líneas generales de trabajo en la legislatura federal que dos días después daría inicio, pronunciando la palabra “libertad” 24 veces. En la misma, el otrora “Eje del mal” terrorista era sustituido por un ahora denominado “Reducto de tiranías” liberticida que obstaculiza la gran tarea de “difundir la democracia y la libertad en todo el mundo”: Cuba, Birmania, Corea del Norte, Irán, Bielorrusia o Zimbabwe.

El 20 de enero de 2005, tras ganar democráticamente por primera vez unas elecciones presidenciales, George W. Bush inició su segundo mandato al frente de EEUU con un discurso de toma de posesión que pasará a la historia por contener la palabra “libertad” nada menos que en 43 ocasiones -¡vaya mantra!- reiterando la excusa que sustituye a la del terrorismo para violar la legalidad internacional:

Los sucesos y el sentido común nos llevan a una conclusión: La supervivencia de la libertad en nuestro país depende cada vez más del éxito de la libertad en otros países. La mejor posibilidad para la paz en nuestro mundo la ofrece la diseminación de la libertad en todo el mundo.

Dá miedo.

En un país donde “liberal” es un apelativo de carga tan despectiva para los derechistas como aquí “rojo”, parece que se da entrada a la prostitución terminológica que de que el concepto ya ha sido víctima en Europa. En efecto, igual que otras ultraderechas como la de Jörg Haider o Vladimir Zhirinovsky, cuando el liberalismo se origino como reacción frente a la aristocracia, la Condesa de Murillo se presenta como líder política nacional de tal ideología en España, y pese a surgir frente a los presupuestos alienadores de la Iglesia, FGL y sus Fedeguicos pretenden constituirse aquí en su intelectual orgánico nacional.

¿Qué libertad? Nada sale del entorno de Bush, como tampoco de muchos autodenominados “liberales” españoles, de las restricciones de la libertad y violaciones de los derechos humanos en Colombia, Rusia o Arabia Saudí, el ataque a civiles y la persistencia de la ocupación de Palestina por Israel, la ausencia de libertad política frente a la económica en Corea del Sur. Ni sobre las torturas sistemáticas practicadas por el Ejército de los propios EEUU, el limbo jurídico de la base de Guantánamo o la Guerra y ocupación ilegales de Irak.

Porque realmente la libertad se la suda. Es purita propaganda. Si no, China debería ser considerada la primera potencia del “Reducto de tiranías”. Pero los dirigentes del PCCh han abrazado, aberrantemente, el capitalismo salvaje, y eso es un paraíso para los protegidos por Bush.

Porque el liberalismo no es sólo una teoría económica, sino además política y social. Porque entonces tan liberal soy yo, que rechazo gran parte de los postulados de su libertad de mercado, como todos los que la ensalzan rechazando las libertades civiles.

Pena por la muerte de Tusell

Javier TusellLos de mi generación (tengo 31 años) sólo hemos podido descubrir a Javier Tusell escuchándolo en la Cadena Ser. Descubrirlo.

Mi padre tenía un libro en dos volúmenes titulado “Historia del Franquismo”, resultado de una colección por fascículos publicados por el extinto Diario 16, de ya hace muchos años. He de confesar que añoro la práctica de las editoriales periodísticas de ofrecer coleccionables por fascículos junto a su suplemento semanal todos los domingos, que esto de que te vendan a precio de bolsillo los libros ya encuadernados me parece demasiado industrial. Yo intenté ser iniciado en ese ritual dominical hacia 1989 con la colección “Historia del Comunismo” (creo que así se llamaba) que acompañaba al diario El Mundo cuando aún no se había entregado a lo que entonces era la postfranquista Alianza Popular. Infructuosamente, ya que con 17 años de edad el coste de su adquisición me suponía un auténtico potosí. El segundo intento sí sería exitoso, como los sucesivos, entre los que estuvo la “Historia de la Transición”, que acompañó a El País Semanal.

Hace muy pocas semanas camelé a mi padre y, no sin mucho insistirle, o precisamente por eso, acabó por regalarme aquella colección. Lo necesitaba para consultar sobre el terrorismo de Estado en la época en que el actual Presidente Fundador del PP tenía responsabilidades en los Gobiernos de la dictadura y de la transición, ya que recordaba alguna referencia en los mismos sobre los sucesos de Montejurra. Y lo recordaba de las muchas veces que desde finales de los ‘80 he leido alguno de sus artículos.

Un nombre, el de uno de sus autores, con su foto al lado, aparecía repetidamente en esos volúmenes, con su característico flequillo. Lo de la foto debía ser consecuencia de la Transición, quizá por la necesidad de ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de conocer físicamente a sus referentes políticos e intelectuales. Así, en la “Historia de la Trasición” nuevamente se repite el nombre de Javier Tusell en la autoría de sus artículos, pero ya sin ilustaciones que reflejaran la fidelidad que siempre ha tenido para con su flequillo.

De escucharle en las tertulias radiofónicas moderadas por Iñaki Gabilondo acabé apreciando a Tusell, su solvente firmeza envuelta en moderación. Descubrí que se autoubicaba, y con orfandad, en el centro político, y hace años empecé a también admirar la valentía y la credibilidad con la que, desde fuera de la competición partidaria, desmontaba el travestismo pseudocentrista de Aznar. Sin estridencias ni demagogia, con elegancia y con criterio.

Cuando tras escuchar y leer varias veces al Tusell intelectual reabría alguno de esos encuadernados de fascículos dominicales y encontraba su nombre, saboreaba su lectura. Y así hasta descubrí que había ostentado cargos de responsabilidad política -como Director de Cultura fue el artífice del fin del exilio del “Gernica” de Picasso- y que hubo un momento en el que, incluso, tuvo militancia partidaria, llegando a Concejal de UCD en el Ayuntamiento de Madrid. Mi amigo Enrique Padrós, hoy entregado al ejercicio de la abogacía, llegó a trabar trato personal con él y ampliaría mis referencias al Tusell político que intentó contribuir en España a la configuración de una opción democristiana de verdad, independiente de cualquier ascendencia franquista. ¡Qué tiempos aquellos en que los intelectuales tenían sitio en lides hoy tan manoseadas!

Seguro que Tusell en 1973, en Chile, pese a no ser ni siquiera de centro-izquierda, se habría puesto del lado del sistema democrático. Tengo el convencimiento de que muchos que en la reciente historia de España han usurpado el talante, los valores y los principios del centrismo habrían gritado vivas a Pinochet. Porque con Tusell se revelaba cómo es posible una alternativa al PSOE con solvencia democrática y corte moderno, como es el centro-derecha en Europa. No le votaría, pero tampoco me preocuparía un Gobierno formado o, al menos, inspirado por demócratas como siempre fue él.

Una vez no sólo descubierto sino además apreciado Tusell, pasé a deleitarme con sus columnas de opinión en El País y la lectura de alguno de los ensayos de este Catedrático de Historia, donde con un lenguaje tan ameno y accesible como su propia palabra dejaba de lado al ensayista para encarnar al divulgador, riguroso pero democratizador del conocimiento.

Así ha sido hasta morir ayer tras una larga enfermedad que no le ha privado de ser militante de sí mismo justo hasta la víspera, cuando le escuché tertuliando en el programa “Hoy por hoy” de la Cadena Ser.

La autodeterminación, a propósito del Plan Ibarreche

El nacionalista lo es porque se aliena en una supuesta unidad de destino en lo universal incompatible quien discrepa con su interpretación de la historia. Así? que vaya por delante que no soy un nacionalista español. Es más: que soy antinacionalista. Que me parece tan reprochable el nacionalismo español de Rajoy como el vasco de Ibarreche, porque creo que los nacionalismos tienen como presupuesto esencial la desigualdad humana, un racismo hoy latente, pero siempre presente en mitologías como las encarnadas por Isabel “la Católica” o Sabino Arana, santos originadores de los nacionalismos español y vasco.

Una vez desactivada preventivamente cualquier tipo de desacreditación “ad hominem”, describiré cómo en el cuento vasco tampoco existe el traje nuevo del emperador.

La autodeterminación o, en puridad, la “libre determinación de los pueblos” es un concepto jurí?dico, cuya principal fuente son los articulos 1.2 y 55 de la Carta de las Naciones Unidas, aprobada en 1945. Es, por lo tanto, un concepto de lo que se conoce como derecho internacional público, y es conforme a dicho ordenamiento jurí?dico como debe ser tomado, estando vigente su concreción y desarrollo aprobado en la Resolución 1514 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 14 de diciembre de 1960.

Está claro que una nación soberana está previamente autodeterminada como tal. ¿Qué otros sujetos colectivos son titulares de la libre determinación según la Resolución 1514? Las colonias. A mediados del siglo XX el colonialismo se habí?a revelado como tan grave fuente de conflictos que el cumplimiento de los fines pacificadores de la ONU hacía necesaria su abolición

Así?, implementando el alcance y contenido del principio de libre determinación de los pueblos, la citada Resolución 1514 aprueba la “Declaración sobre la concesión de la independencia a los paí?ses y pueblos coloniales”, confirmando la clasificación de los pueblos en soberanos y colonizados, al no permitir secesiones basadas en cualquier otro status:

“Todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un paí?s es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas” (Punto 6 de la Resolución 1514)

¿Qué es una colonia? Según el derecho internacional público es un territorio administrado por un Estado con una condición jurí?dica distinta. La Resolución 2625 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 24 de octubre de 1970, precisamente codificando los principios del derecho internacional, niega la existencia de colonias dentro de Estados “dotados de un gobierno que represente a la totalidad del pueblo perteneciente al territorio, sin distinción por motivos de raza, credo o color”. Porque el derecho a la autodeterminación no nace del hecho de tener una determinada identidad étnica o lingúistica regional, compatible con la unidad territorial del Estado que la respete conforme el artí?culo 27 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polí?ticos.

La Resolución 1654 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 27 de noviembre de 1961 aprobó la creación de un Comité Especial para la aplicación de las normas del ordenamiento jurí?dico internacional sobre descolonización, desde 1964 denominado “Comité de los 24″. En cumplimiento de sus funciones, dicho Comité es el órgano competente para determinar qué territorios son colonias, entre las que, por cierto, nunca han figurado Ceuta ni Melilla y en cambio siempre Gibraltar.

El “Plan Ibarreche”, por cuanto es de “libre asociación” de la Comunidad Autónoma del Paí?s Vasco con el Estado Español, es en sí ? mismo una violación del ordenamiento jurí?dico internacional,al figurar aquella relación bilateral como una de las posibilidades ofrecidas a la colonias para el ejercicio de su libre determinación por la Resolución 1541 de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 15 de diciembre de 1960.

El Plan Ibarreche va a ser una una violación del derecho internacional público, flagrante contra el punto 6 de la Resolución 1514, por cuanto es un hecho que en la región del País Vasco no existe el derecho a la autodeterminación conforme al ordenamiento jurí?dico en que se encuadra, porque nunca ha sido colonia española. Porque nunca ha figurado como tal en las relaciones de colonias reconocidas por el “Comité de los 24″ para su ratificación por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Porque el Estado respeta constitucionalmente su identidad linguí?stica y cultural. Porque los ciudadanos asentados en dicha región concurren sin discriminación a la implementación de la soberaní?a popular española. Porque la condición jurí?dica de dicha región responde a la organización territorial ordinaria del Estado en Comunidades Autónomas. Y lo mismo puede predicarse respecto del resto de lo que los nacionalistas vascos imponen conocer como “Euskal Herría”, a ambos lados de los Pirineos, y en el caso de nuestro país además a las demás regiones con pulsiones independentistas.

El voto secreto de Don Mariano es No

25 de enero de 2005. COPE. Programa “La Mañana”, de FJL, cuyo nombre mi confesor me prohibe pronunciar. Entrevista a MRB, con igual prescripción espiritual. Fragmento relativo al Referéndum sobre el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa:

FJL: La única consideración que quiero hacerle, Don Mariano, es que yo siempre he dicho que entiendo muy bien que usted pida el “Sí?”. Pero yo, para apoyarle en el fondo, voy a votar que “No”. Porque creo que lo mejor que le puede venir al PP es pedir el “Sí?” y que la abstención sea muy grande, y que el “Sí?” y el “No” anden “así asá”. ¿Que gana por un poquito el “No”?: pues un disgusto tremendo para “Los Morancos”, pero…

MRB: Como dirí?a alguno: aquí? nos entendemos todos, ¿eh?.

FJL: Exactamente, exactamente.

Para incrédulos, está grabado.



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