Fraga debe responder por Montejurra 76
Hoy hace 30 años, a las 9 de la mañana del 9 de mayo de 1976, varios comandos de distintos grupos terroristas de ultraderecha y mercenarios fascistas extranjeros perfectamente coordinados, dispararon, desde diversas posiciones, incluso mediante ráfagas de ametralladora, a una multitud desarmada que acudía pacíficamente a una peregrinación al Monasterio de Irache, en la localidad navarra de Ayegui, cerca Estella. Los ataques se repetirían minutos después en la ascensión de esa montaña de Montejurra. Murieron Aniano Jiménez Santos y Ricardo García Pellejero, y decenas de los asistentes fueron heridos de bala bajo esa lluvia hostil de proyectiles. Munición y armas del Ejército fueron encontrada en el lugar de los sucesos, como la ametralladora media MG 42/56, 1200 disparos por minuto. Decenas de periodistas fueron testigos.
Los 300 agentes de la Policía y la Guardia Civil presentes permanecieron quietos mientras el terror se apoderaba de los 10000 asistentes. Su máximo responsable era el Manuel Fraga Iribarne, Ministro del Interior.
Sólo fuero detenidos tres del centenar de terroristas que participaron en los crímenes, que después de sólo siete meses fueron puestos en libertad amparados por la Ley de Amnistía, sin haber sido ni juzgado ni condenado.
Manuel Fraga descargó la responsabilidad en un alto funcionario llamado Adolfo Suárez, y redujo los sucesos a una simple “pelea entre hermanos”, al considerar a los terroristas y a sus víctimas como facciones distintas del movimiento carlista. El mismo argumento ha sido esgrimido por el Ministerio del Interior, siendo su titular Ángel Acebes, al denegar las indemnizaciones previstas por la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo en 2001. Conforme a la misma Ley, el año anterior, José María Arrizabalaga, uno de los terroristas que atentaron en Montejurra, fue reconocido como víctima del terrorismo por su muerte en 1978 a manos de ETA.
El Gobierno, del que Fraga era Vicepresidente, dio la callada por respuesta a la interpelación que sobre los sucesos de Montejurra le dirigió el Procurador en Cortes Gabriel de Zubiaga. En la misma, este parlamentario se refirió a la presencia de gentes reclutadas por la Jefatura del “Movimiento” -Partido único del franquismo, antecedente del actual PP- a base de viaje pagado, bolsa de comida y elevadas dietas de desplazamiento.
El PP está co-presidido por alguien con responsabilidad, cuando menos política, en la mayor operación terrorista hasta los atentados del 11-M. La legitimidad del PP en política antiterrorista está en entredicho mientras no se depure la responsabilidad de Manuel Fraga.





