El autor

Me llamo José-Luis Prieto, nací en Madrid en 1973, soy abogado y consultor, desde 2007, tengo familia, ingresos, vivienda y compromisos en Móstoles y La Coruña.
Soy demócrata y socialista libertario, por ese orden. Creo que la libertad debe ser efectiva para todos, que hay que garantizar la igualdad absoluta de derechos y oportunidades, y que el ser humano es social por naturaleza.

El blog

Desde 2002, con este blog pretendo aportar elementos para la contrapropaganda frente al nacional-liberalismo, desde una perspectiva liberal en materia social y socialdemócrata en materia económica.

Este es un cauce para la libertad de expresión, que ejerzo consciente de las limitaciones de nuestro ordenamiento.

Archivo: Diciembre 2006

¿A quién llamó la atención el Rey?

Discurso del Rey del 24 de diciembre de 2006En su discurso televisivo anual de Nochebuena, el Jefe del Estado dijo:

Como ya dije hace un año, España es una gran Nación de la que todos podemos sentirnos orgullosos.

Pero hay quien dice que España ya no es una gran nación, y que ya no debemos sentirnos orgullosos.

Nunca habíamos conseguido recorrer un período tan largo e intenso de paz, estabilidad, progreso y bienestar, en democracia y libertad.

Hay quien niega que España esté así ahora.

Apela Juan Carlos Borbón a

Un futuro que merece una dedicación diaria por parte de todos y cada uno de nosotros. Soseguemos la vida política y trabajemos con espíritu integrador.

¿Quién no la sosiega? ¿Quién nos quiere llevar a todos a un escenario de crispación?

Y todas las instituciones y fuerzas democráticas tenemos el deber y la responsabilidad de lograr la unidad y la cohesión para desplegar todos los esfuerzos que nos permitan alcanzar, juntos, el objetivo irrenunciable de poner fin al terrorismo, dentro del pleno respeto a nuestra Constitución.

¿A quién llama la atención el Rey?

Gracias a la dedicación y al empeño de todos, España sigue creciendo de forma sostenida por encima de la media europea, mejorando servicios, prestaciones sociales e infraestructuras. […]
Reforcemos la lucha contra la pobreza, la marginación o la exclusión social. Sigamos corrigiendo desigualdades, atendiendo en mayor medida a los discapacitados y amparando a quienes más lo necesitan. Un esfuerzo común, del que tenemos un buen ejemplo en la reciente aprobación por unanimidad de la Ley de Dependencia.

¿“Siguamos”? ¿A quién le reconoce dicha tarea?

Mi felicitación

Mi postal es sonora:

¡Felices fiestas! Disfruten estas fechas con lus suyos, honren la memoria de los ausentes, tengan cuidado en la carretera… y recuerden que la mayoría de los habitantes de la Tierra ni tienen cómo ni pueden celebrar nada.

Si me tocase la Lotería

Ciudad Jardín de La CoruñaEscribo esto en la medianoche previa al sorteo de la Lotería de Navidad española. Como siempre, he jugado poquísimo: He jugado aquellos números, y en su participación mínima, a los que también han apostado mis cercanos, y confieso que por “envidia eventual”, no vaya a suceder que sea el único pringao del círculo al que no le toque la suerte. Y poquísimo porque la Lotería es el más improbable de los sorteos, al no depender de los méritos, del esfuerzo, del apostante.

Pero tras la lectura del último post de Fernando Jáuregui, de Las Ideas y muchas cosas más importantes, también me ha dado por fantasear cómo me cambiaría la vida si la varita de la fortuna me hiciera par de María Esperanza de Aguirre y Gil de Biedma, multimillonaria Condesa de Murillo más conocido por su hobbie de presidir la Comunidad de Madrid.

Me sincero: si me tocase me mudaría definitivamente a La Coruña. En concreto, mi sueño es vivir en una de las casas de estilo colonial del barrio de Ciudad Jardín, al ladito del Estadio municipal (que es municipal) Teresa Herrera, a dos pasos de la playa de Riazor, a un paseillo de la plaza de Pontevedra y del pequeño gran bullicio de la ciudad herculina. ¡Ay!

Si no me diera para tanto, o teniendo no hubiera oferta, me iría a un barrio residencial como el de la Urbanización Breogán, en Feans. Está cerca del cementerio municipal, pero es que hasta este camposanto es precioso.

No enajenaría la vivienda de que dispongo en Móstoles, pero no por especulación, sino por garantizar mayor patrimonio a mi hija. O a uno de mis hijos, ya que si me tocase la Lotería adoptaría un crío, a ser posible una niña china, aunque para ello tuviera que acelerar mis actuales esfuerzos de adelgazamiento.

Garantizaría en lo posible la unidad del patrimonio que mi familia tiene desde hace un par de siglos en la comarca zamorana de Sanabria. Que también somos historia.

Ayudaría a mis hermanos a adquirir sus propias viviendas, o a amortizar la mayor parte posible de las hipotecas a que, como todos los jóvenes de clase media, han de hacer frente.

Seguiría siendo de izquierdas, que de cuna no fui rico, y seguiría pagando las mismas cuotas que hoy, e incluso alguna más.

Sería el abogado de pleitos pobres que realmente siempre he querido ser, aceptando casos perdidos según su interés humano, sin particular interés por minutar.

Escribiría novelas. Haría muchos gastos en salud, mía y de los míos. Y le pediría a mi mujer que se inventara caprichos.

La edad de España

Altar del tempietto de BramanteTrae Joaquín Leguina en el artículo “Un paseo por la España plural” de su blog, una inscripción sita en el altar subterráneo del tempietto construído por Bramante en la actual Academia de España en Roma, que se refiere al rey Fernando “el Católico” de Aragón como “Hispaniae Rex”. Y alude a la negación que presenció de una visitante catalana que cuestionaba que aquél monarca de finales del siglo XV fuera, efectivamente, Rey de España. Y reprocha Leguina:

Yo saqué en limpio de aquella pelea dialéctica que la mujer no podía aceptar el hecho de que España haya existido jamás como entidad jurídica, política, social… Para ella, España era una creación de Francisco Franco, una entelequia que habían “inventado los fachas” en el segundo tercio del siglo XX.

Convengamos que España como entidad diferenciada, aunque variable a través de la Historia, no es una palabra vacía que emplearon primero los fenicios y luego los romanos para denotar tan solo un territorio poblado por conejos (al parece, la palabra España significa precisamente eso: tierra de conejos).

¿Cuándo nació España como unidad, como realidad política? Veamos hipótesis, por orden de desatino, de más a menos:

Año 535.- Esta es la gilipollez a la que debió referirse ese gran intelectual que la derecha nos ha dado, que es José María Aznar, cuando reclamó a los seguidores de una confesión religiosa, aquí incluidos los españoles que la profesan, que nos pidieran perdón por la invasión que Al Qaeda hizo de España en el año 711, derrocando al reino visigótico que entonces regía por estos lares.

Es una gilipollez, para empezar, porque el primero conocido que inició esa monarquía parece haber sido el rey Fritigerno, cuyo reino se encontraba en Europa oriental …a no ser que Aznar vaya a exigir la territorialidad de España reclamando los Balcanes. Vamos, que el reino visigodo no era un reino español, como anteriormente no lo era el Imperio Romano. Al parecer, varios monarcas visigodos después, ni siquiera su rey Ataulfo I llegó nunca a pisar la tierra de conejos a la que acertada y etimológicamente se refiere Leguina para identificar el orginen del término que da nombre a nuestro país. Sólo en el año 415 atravesó los Pirineos un soberano visigodo, el rey Ataúlfo.

Igual a 535 se refería el inefable historiador Aznar, ya que es la fecha en que se culmina la unificación de los territorios de la actual península ibérica por parte del del rey Leovigildo, al anexionar al reino visigodo las posesiones de los suevos al noroeste (incluido el norte de Portugal), donde comenzaron a asentarse en 410, un lustro antes de que los godos llegaran a Barcelona. En cualquier caso, el reino visigodo no era sólo español, por extenderse también por el cuarto sudoccidental de la actual Francia.

Año 1936.- Ciertamente, es una estupidez fechar el nacimiento de España en el norte de Marruecos, en el golpe de Estado de la derecha. Otra cosa es que al desmontarse la dictadura fascista que regía sobre la preexistente España no se haya restaurado la legalidad democrática precedente, la de la Constitución de 1931, e incluso que el sistema posterior que actualmente vivimos sea de facto y de iure el resultado de mecanismos jurídicos de la dictadura. Pero vamos, que afirmar, por ejemplo, una realidad política catalana distinta de la española con base a supuestas legitimidades derogadas por Franco es una mendaz tontería.

Año 1492.- La propaganda franquista, la misma que quiso canonizar a la racista y animal Isabel “la católica”, fijó en este año el nacimiento de España, acaso para unir el concepto al del Imperio que con la conquista de América comenzó entonces. Cierto que ese año se abrió con la derrota del rey Boabdil de Granada, y su anexión a la corona de Castilla. Y la inscripción a que se refiere Leguina es de 1502, pero hasta 1512 no sumaría Fernando “el católico”, rey de Aragón, el título de rey de Navarra. Todos los actuales territorios de España estarían bajo los mismos monarcas sólo en 1640, cuando Ceuta pasó de sobería portuguesa a la castellana.

Dos notas. La primera es que resulta particularmente trascendental la unificación sobre la misma cabeza de las coronas de Navarra y primero Aragón y después Castilla, ya que de hecho todos los reinos de la reconquista tienen su origen en el de Pamplona, tras la muerte de su rey Sancho III “el mayor”, tomando nombres de antiguos condados. Más: en 1530 el rey Carlos I abandona el norte de Navarra, la parte situada más allá de los Pirineos, siendo tomada por la dinastía Albret-Foix, que, por avatares de la historia, desembocaría en la de los Borbones en 1555, y que a ese pequeño reino desgajado sumarían el de Francia en 1589.

La segunda nota es que, si bien ciertamente los reyes de todos los reinos de España empezaron a ser, al alimón (que “tanto monta, monta tanto”) ambos reyes católicos, y por herencia previsiblemente los sucesivos primogénitos, lo cierto es que, por usar términos actuales, no eran más que Jefes de Estados, de Estados independientes. Las coronas de Castilla y Aragón tenían sus propios y respectivos ordenamientos jurídicos, sus respectivas Cortes, sus propias instituciones distintas de gobierno. Sólo compartían la más alta magistratura, el rey. Pero no exactamente como rey de España, que por lo tanto no era una realidad política sino meramente geográfica: Carlos I era rey de Aragón en Aragón y rey de Castilla en Castilla.

1707.- Es la fecha por la que me inclino yo. Vacante el rey común a todos los reinos que en la región europea conocida como España había, comienza la guerra de sucesión en 1702 entre dos pretendientes, el duque Felipe de Anjou, de la dinastía francesa, y anteriormente navarra, de los Borbones, y el archiduque Carlos de Habsburgo. Las coronas de Castilla y Navarra (por aquí andaría la actual Euscalerría, que entonces, como nunca, no existía) apoyaron a quien, vencedor, acabaría siendo proclamado rey Felipe V de España, y las de Aragón y Valencia (y por aquí andaría la actual Cataluña, como nunca, no era independiente) al derrotado.

Aunque la guerra concluyó en 1713, ya el 29 de junio de 1707 Felipe V dictó el primero de los que se llamarán “Decretos de Nueva Planta”. Resumo:

Considerando haber perdido los Reynos de Aragón y de Valencia y todos sus habitadores por el rebelión que cometieron […] todos los fueros, privilegios, exenciones y libertades que gozaban…; y tocándome el dominio absoluto de los referidos Reynos de Aragón y Valencia, pues a la circunstancia de ser comprendidos en los demás que tan legítimamente poseo en esta Monarquía, se añade ahora la del justo derecho de la conquista que de ellos han hecho últimamente mis armas con el motivo de su rebelión; y considerando también que uno de los principales atributos de la soberanía es la imposición y derogación de leyes…; he juzgado por conveniente (así por esto como por mi deseo de reducir todos mis reynos de España a la uniformidad de unas mismas leyes, usos, costumbres y tribunales, gobernándose igualmente todos por las leyes de Castilla, tan loables y plausibles en todo el Universo), abolir y derogar enteramente, como desde luego doy por abolidos y derogados, todos los referidos fueros, privilegios, prácticas y costumbres, hasta aquí observadas en los referidos reynos de Aragón y Valencia; siendo mi voluntad que éstos se reduzcan a las leyes de Castilla y al uso, práctica y forma de gobierno que se tiene y se ha tenido en ella y en sus tribunales, sin diferencia alguna en nada.

Vamos, que se aplicó la legalidad vigente en el derecho internacional público de la época, en cuya virtud cuando Aragón entró en conflicto bélico sabía que se exponía a sufrir el derecho de conquista. Arriesgó, y perdió. Y Cataluña también. Y Aragón y Mallorca.

Posteriormente se restauraría el derecho privado derogado, reconociéndose la vigencia de los respectivos derechos civiles: El 3 de abril de 1711 mediante un Decreto respecto de Aragón; el 28 de noviembre de 1715 respecto de Mallorca; y el 15 de enero de 1716 mediante el de “Nueva Planta de la Real Audiencia del Principado de Cataluña”, por el que pese a derogarse la Generalitat se establecen otras instituciones propias para dicha región. El reino de Valencia fue el peor parado, perdiendo como las demás el derecho público regulador de las instituciones de su autogobierno “estatal”, pero además también su derecho privado.

Aquí comenzó España, anexionándose legalmente a Castilla todos demás reinos excepto el de la fiel Navarra. Y así hasta ahora, que Navarra tiene su propio fuero y existen derechos civiles distintos del común (por ejemplo, el matrimonio es por principio en sociedad de gananciales, pero en Cataluña la regla es la separación de bienes): España había pasado de referirse a un territorio ocupado por reinos distintos en confederación para significar un Estado.

La madre de José Manuel Soria no tiene la culpa

José Manuel Soria ¿O José María Aznar?Hasta ahora, José Manuel Soria sólo era un político del PP, su Presidente regional canario, que nos ocasionaba vergüenza ajena, pero mucha, por su empeño en parecerse físicamente al líder cósmico. Vean su foto.

Eso da una idea de lo tonto que es el pobre. Y no digo tonto con ánimo ofensivo, sino méramente descriptivo (“Falto o escaso de entendimiento o razón”, entre otras acepciones que también vendrían al caso). Sólo por eso le perdono, al pobre imbécil (“alelado, escaso de razón”, según el diccionario), que me haya atribuido la comisión de un delito tan grave como es el tipificado en el artículo 572 del Código Penal.

Me preocupa que dentro del PP sea norma de comportamiento generalizado el latrocinio y la corruppción, ya que sólo desde esa generalización se nos podría atribuir a todos los socialistas, como ha hecho el muy memo (que sólo quiere decir “tonto, simple, mentecato”), la condición de asesinos o secuestradores, por autoría o complicidad. Vamos, que el estúpido Soria (por “necio, falto de inteligencia”) se tendría por confeso como dirigente de una organización de delincuentes. Conozco militantes del PP que, por su comportamiento, me permite excluir insultarlos como en cambio nos ha insultado a cientos de miles de socialistas el lelo (“fatuo, simple y como pasmado” es su única acepción) de su Presidente canario.

Además, sólo siendo un mentecato (“tonto, fatuo, falto de juicio, privado de razón”, según el diccionario) puede José Manuel Soria meterse en según qué jardines, ya que si de asesinatos y secuestros hubiera que responder, habría que empezar por pedir las cuentas al Partido en que se refundó el Partiduo único del fascismo español que dirigió durante cuarenta años un Estado criminal. Y ese Partido es el suyo. Empezando por su Presidente fundador, que no ha respondido por los crímenes de Montejurra, de la Catedral de Vitoria, de su “visto” a los fusilamientos de antifranquistas en el Consejo de Ministros del régimen anterior, etcétera, etcétera.



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