Hoy publica El País una noticia sobre el abandono de un niño de 12 años en plenos Pirineos por parte de su padre. Tan buen y diligente padre de familia es un terrorista, José María Zaldua Corta, alias “Aitona”.
Zaldua está implicado en los asesinatos de cinco guardias civiles, tres policías nacionales, un teniente coronel del Ejército, y el alcalde de Olaberria José Antonio Vivo Undabarrena. Ha sido miembro del comando Nafarroa, responsable del legal Urola y está considerado un experto en fabricación de explosivos. No ha podido responder ante la Justicia de dichos delitos, pese a que podrá haberse autoexcluido de lo que el PP ensalza como “Movimiento de Liberación Nacional Vasco”.
La noticia en sí es tal abandono, pero contiene otra a la que en su momento no se dió ninguna difusión, y que en este caso se trata de escandaloso soslayo; extracto:
Entones Lourdes Garay fue localizada y, gracias a su seguimiento, en la Semana Santa de 2002 se detectó un encuentro entre ésta, su hijo y Zaldua, quien fue seguido hasta una casa de Ciboure, donde fue detenido. Sin embargo, un error informático y el hecho de que hubiera caducado la petición de extradición permitieron que el 30 de mayo de ese año fuera puesto en libertad, pese a estar acusado de una decena de asesinatos.
Entre el 16 de abril y el 30 de mayo de 2002 gobernaba el PP, y el Ministro del Interior era Mariano Rajoy Brey, actual lider de la ultraderecha parlamentaria.
(Lógicamente, el Ministro Rajoy no asumió ninguna responsabilidad política, la AVT del PP no se la exigió, Fedeguico y el tabloide de Pedro Jeta dirigían sus habituales vomitos hacia otro lado… no sucedió nada de lo que pasaría si lo mismo hubiera ocurrido con un Gobierno demócrata)