El autor

Me llamo José-Luis Prieto, nací en Madrid en 1973, soy abogado y consultor, desde 2007, tengo familia, ingresos, vivienda y compromisos en Móstoles y La Coruña, estoy casado y soy padre de una niña. Soy demócrata y socialista libertario, por ese orden. Creo que la libertad debe ser efectiva para todos, que hay que garantizar la igualdad absoluta de derechos y oportunidades, y que el ser humano es social por naturaleza.

El blog

Desde 2002, con este blog pretendo aportar elementos para la contrapropaganda frente al nacional-liberalismo, desde una perspectiva liberal en materia social y socialdemócrata en materia económica.

Este es un cauce para la libertad de expresión, que ejerzo consciente de las limitaciones de nuestro ordenamiento.

Archivo: Diciembre 2007

Sobre el bloguerismo profesional

Tengo un compañero, llamado Enrique Castro, cuyo blog sólo es conocido sólo por un reducido grupo de lectores, siendo además la mayoría muy críticos, y que pese a determinadas carencias y la falta de experiencia por haber comenzado a bloguear hace sólo un par de años, cuando yo hacía más de otro par que ya había escrito mi primer post, se presenta como “blogger profesional”. No voy ahora a glosar el personaje, tan criticable como en cambio es admirable como persona.

Me centro en la profesionalización del blogging. Ya antes que al citado compañero he conocido otros bloggers que han pretendido profesionalizarse como tales, es decir, hacer de esto una fuente de ingresos al menos sensibles. Ya antes, mucho antes, de que el citado compañero se arrogara tal éxito profesional (digo bien: en mi opinión ser efectivamente un blogger profesional es un gran éxito), tuve brevísimas conversaciones con mi managementer (¿puede decirse “managementer”?) de cabecera en materia de emprendimiento, César Calderón.

Nos hicimos las siguiente pregunta: ¿cómo ganar dinero con un blog?. No voy a explayarme aquí en cómo llegamos a la conclusión, pero alcanzamos la de que la única manera es mediante la inserción de publicidad. La única manera.

La clave del fracaso de Enrique Castro es seguir sosteniendo “que Internet = gratis eso era hace 5 o 6 años, porque en estos últimos cinco o seis años han fracasado las iniciativas empresariales, algunas grandísimas y superelaboradas, de poner precio al acceso a contenidos. Se está derrumbando el pay per view televisivo; El País ha abierto el acceso a todos sus contenidos incluidos las mejores columnas de opinión; el press-clipping abre los artículos de pago de otros medios; los estrenos cinematográficos son acesibles vía P2P; el canon se tambalea …ni el peor de los trolls pagaría por leer el blog de sus obsesiones. De concepto informático, código abierto está pasado a ser una definición de las nuevas relaciones mercantiles.

Insisto: la única manera de tener rendimientos económicos de un blog es mediante la inserción de publicidad. Pero claro, la ganancia de unas perrillas tampoco eleva a uno a la admirable cualidad de “blogger profesional”, porque:

  • El anunciante paga en función de las visitas que recibe el blog, y eso que (i) siempre son difíciles de cuantificar y (ii) la inmensa mayoría de los navegantes pasamos de los banners.
  • El anunciante paga en función de las visitas que recibe desde el blog.

Vamos, que si quieres ganar pasta con tu blog debes recibir varias decenas de miles de visitas diarias. Complicado, muy complicado ya que el gurismo en estas cosas está sucumbiendo como consecuencia lógica de su incompatibilidad cuando no abierta hostilidad frente a la democratización de la opinión pública que constituye la esencia del blogging.

No es lo mismo un blogger profesional que un profesional blogger. Y en esto también falla Enrique Castro cuando se relame (rezumando una obsesión de la que el pobre no logra desprenderse):

vaya, veo que el concepto de “profesionalidad de la blogosfera” ya lo decía entonces… y por supuesto mantengo, aún a pesar de las hipocresías interesadas, que muy pronto se pondrán en marcha, en forma de lobby político publicitario.

Por ponerme de ejemplo: en mi web profesional estoy empezando a desarrollar un blog jurídico. Y no no me considero un blogger profesional (ojalá). Los profesionales, como los demás tipos de empresas, sólo podemos recurrir a los blogs para hacer más atractivas las páginas webs de nuestros negocios, ya que los ingresos obtenidos a través de las mismas cada vez pesan más en nuestras cuentas de resultados. En mi caso, mi web es esencial en mi modelo de negocio (suplo un despacho off-line por un despacho on-line, pudiendo reducir mis costes de producción y, por lo tanto, repercutirlo en una reducción de precios), pero no mi blog, ya que no confundo la parte con el todo.

Enrique Castro no es un blogger profesional. Si no lo sabe es un osado, si sí, un impostor.

Bispo Guerra Campos

Me entero vía Ricardo Royo-Villanova que el Sindicato de Estudiantes ha catalogado 70 centros educativos públicos denominados como ilustres personajes de la tiranía franquista. Y compruebo que falta el de mi nueva localidad. Se trata del CEIP Bispo Guerra Campos.

José Guerra Campos interrumpió sus estudios eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Santiago de Compostela para marchar al frente a matar rojos durante la Guerra Civil, combatiendo en la 108 División del ejército traidor (desgraciadamente no pudo ser beatificado, fructificando en cambio su campaña militar en la muerte de demócratas).

Fue nombrado Obispo (“Bispo”, en gallego) en 1964, y Procurador en las Cortes franquistas (remedo fascista de Parlamento) desde 1967, por designación directa del tirano. Fue de los pocos Procuradores que no votaron la Ley de Reforma Política.

Conocido como “el último cruzado”, fue el líder de la fundamentalista Hermandad Sacerdotal Española, que abogaba por el mantenimiento de la unión del clero con el franquismo, en abierta oposición al Cardenal Tarancón.

Al parecer fue el Obispo preferido por el tirano y posteriormente adalid de Fuerza Nueva, participando en sus mítines, y no votó a favor de la Constitución de 1978.

Weapon of chice, de Fatboy Slim

Me encanta Fatboy Slim. Anima a bailar, pero a lo ganso, como puso a hacer al oscarizado Christopher Walken en el video de Weapon of choice. Porque esa es otra: los vídeos de Fatboy Slim son divertidísimos. En este, Walken se marca una coreografía genial, y se anima tanto que hasta termina… bueno: si nunca han visto el vídeo, disfrútenlo hasta el final. Se escucha con los altavoces a tope, y de pie frente al monitor para dejarse llevar.

Por cierto, ¿sabían que Fatboy Slim era el que tocaba el bajo en The Housemartins?

Qué desvergüenza

Es igual porque los datos, en la tele, los desmientes, y dices: “ese dato es falso”. Y el otro, sea verdadero o falso […] es igual. Se supone que es verdadero: es “o tú o yo”, empate a cero.

Es como según Fedeguico Jiménez (óiganlo por cortesía de ElPlural.com) debe afrontar Rajoy los debates televisivos con Zapatero cuando éste le desarme con los buenos resultados de la legislatura.

No le hacía falta vender ese consejo. Al radiopredicador de la Cadena de Odios Populares de España sólo se le ha calentado la boca: todos sabíamos ya cómo debaten las distintas ultraderechas, incluida la parlamentaria. Lo que ya es escandaloso es que se permitan exteriorizarlo tan abiertamente, y nadie diga nada. ¿Se imaginan la que se hubiera montado si eso lo dice Carles Francino?

¿Y si el Tribunal Europeo de Derechos Humanos nos condena?

Resumen de los hechos: Según publica el tabloide de la ultraderecha, el Tribunal de Estrasburgo va a admitir la demanda contra el Estado español interpuesta frente a su ilegalización por Batasuna, y, admite, el 80% de las admisiones concluyen con fallo estimatorio. Claro, que tampoco sería la primera vez que dicho periódico sensacionalista miente.

Elementos de reflexión: ¿Y si el TEDH nos condena? ¿Se nos quedará cara de gilipollas? ¿Quedará consagrado el victimismo de los batasunos ante la opinión pública internacional? ¿Se resentirá la cooperación internacional contra ETA? ¿Se abrirán puertas en el extranjero dispuestas a acoger a los pobrecillos batasunos?

Si ilegalizamos a ANV… ¿será una nueva violación de los Derechos Humanos? ¿Los batasunos y sus adláteres podrán presentar a Euscalerría como un pueblo oprimido? ¿Quedará legitimado ante la opinión pública internacional el derecho de autodeterminación de Euscalerría? ¿Quedaremos nosotros como unos fascistas a los que nos la sudan las sentencias condenatorias en materia de Derechos Humanos por Tribunales internacionalmente admitidos?

Más: Si se demuestra que hemos hecho una cagada monumental ilegalizando mal a Batasuna… ¿podía haberse ilegalizado bien? ¿Quién es el responsable de dejarnos en evidencia mundial? ¿Pediremos responsabilidades a quien nos haya puesto en el disparadero jurídico mundial?

Me da vergüenza sólo de pensarlo.



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