El autor

Me llamo José-Luis Prieto, nací en Madrid en 1973, soy abogado y consultor, desde 2007 vivo en Galicia, estoy casado y soy padre de una niña.

Soy demócrata y socialista, por ese orden. Creo que deben ofrecerse las condiciones para la materialización de la libertad para todos, que hay que garantizar la igualdad absoluta de derechos y oportunidades, y que el ser humano es social por naturaleza.

El blog

Desde 2002, con este blog pretendo aportar elementos para la contrapropaganda frente al nacional-liberalismo, desde una perspectiva liberal en materia social y socialdemócrata en materia económica.

Este es un cauce para la libertad de expresión, que ejerzo consciente de las limitaciones de nuestro ordenamiento.

Archivo: Febrero 2008

Ha nacido la red de blogs socialistas

Ha nacido la verdadera red de blogs del PSOE. Aunque fue presentada hace ya varios días, ha colmado las expectativas de los bloggers socialistas con y sin carnet, los plenamente identificados con la ideología socialista y los progresistas afines, los más y los menos autocríticos… Y con ella, los socialistas, afiliados o simpatizantes, contamos con una herramienta más entre las múltiples que está desarrollando el Partido para incentivar la participación ciudadana y la más directa relación entre la sociedad y los políticos.

Todo lo anterior, en principio, no parece más que una batería de consignas, ¿verdad? Es posible, pero quédense con lo siguiente: El PSOE nos toma en serio. Y eso que los bloggers somos bastante indisciplinados por principio, o al menos en nuestra generalidad. Aunque en mi caso, en campaña electoral me reservo para hasta el día después del día D, que nos jugamos muchas cosas, y en conjunto todo él más importante que el canon, la presidencia del Congreso de los Diputados para el Sr. Bono o, incluso, la ampliación de la despenalización del aborto.

Con la “Blogosfera Progresista” (otras denominaciones se encontraban ciberokupadas) por fin, los bloggers socialistas contamos por fin con un punto de encuentro propio, legítimo y auténtico, con la garantía oficial del PSOE y, por lo tanto, ajeno a intereses personalistas.

Si tienes un blog y votas a los socialistas, únete a la Blogosfera Progresista.

Yo, al PSOE

Preguntan los NetoRatones: “¿Y tú a quien votarás?”. Pues al PSOE. ¿Por qué?

  1. Porque “no hay nada más tonto que un obrero de derechas”, y yo soy trabajador. Autónomo, pero trabajador, que hay muchos autónomos que ganando menos que un asalariado creen estar en el mismo barco que el multimillonario Manuel Pizarro.
  2. Porque viviendo en la circunscripción de La Coruña, votar a IU sería tirar el voto, y puestos a hacer algo testimonial antes votaría al Partido Antitaurino.
  3. Porque, siendo en virtud del punto 1 de izquierdas, ello entraña ser internacionalista, excluyendo por lo tanto la posibilidad de votar a los nacionalistas.
  4. Porque votar a cualquiera otra opción sería una manera de no impedir el retorno de la ultraderecha al Gobierno de España. Sométase al control del utilómetro.

Está claro.

Ahora les dejo con unos minutos musicales, cortesía de los citados netoratones:

Los interventores del PP

“Hay que votá bien, ¿eh?”, expelen los interventores peperos en los colegios electorales de Móstoles a todos aquellos amigos y conocidos suyos, que son muchos.

El prototipo de interventor del PP es un hombre sexagenario, lumpemproletario, sin empleo conocido, que frecuenta el club municipal de petanca y la Hermandad nazarena. Pelo blanco, cara hinchada y una barriga elefantiasica. Está a las ocho de la mañana en la puerta del colegio con una bolsa de plástico con el logo del PP, que piensa dejar colgada todo el día en alguna percha bien visible, para que quede claro quién marca el territorio aquí.

Los interventores del PP en realidad no necesitan llevar ningún cartelito identificativo, ya que se les ve de lejos. Son la plasmación del nacionalismo español más perfeccionado. Por lo general hay bastantes más interventores y apoderados del PP que número de mesas electorales en el colegio (hay que controlarlo todo, la jornada electoral es un día en el que se juegan los garbanzos para poder seguir viviendo a costa de los demás). Alguno lleva el tabloide El Mundo: es preferible al ABC porque éste último tiene demasiadas letras, y muy pequeñitas.

Los del PP se reparten las tareas: uno se pone en cada mesa electoral, sentado junto a (qué digo sentado, prácticamente encima de) los vocales y el presidente; dos o tres más se sitúan junto a los listados para que cualquier ciudadano pueda acudir a consultar a los representantes ultraderechistas antes que a cualquier otro agente electoral; por último, hay uno que coloca disimuladamente detrás de la mesa en la que están disponibles las papeletas, mirando qué vota cada vecino.

A partir de las tres de la tarde, aprovechando que la afluencia de votantes es mucho menor, alguno comienza a comentar a los miembros de las mesas: “Para acabá anteh, nozotroh ayudaremoh a contá loh votoh. Que quede claro: no importa zi no cuadran perfectamente loh votoh a la primera, ze quitan o ze ponen uno o dó votoh en blanco, y yastá”. Por lo general, salvo extrañas excepciones, el presidente de mesa traga y ve perfectamente normal que los representantes de los partidos políticos participen en el recuento de votos, haciendo montoncitos con las papeletas rápidamente. En caso de que algún muchacho de la administración (de estos que a las dos, a las seis y a las ocho en punto informan al Ministerio del Interior de los datos de participación), haga saber a los de las mesas que no sólo no tienen por qué aceptar que los interventores toquen los votos, sino que además está prohibido, los interventores del PP pueden llegar a empujar al muchacho en cuestión, taparle la boca y berrearle que aquí no manda él.

Si usted vive en la Comunidad de Madrid, en alguno de estos distritos de la capitaal o municipios atiborrados de peperos, y va a votar a algún partido que no sea el PP, no se esconda. Cuando esté mirando tranquilamente las papeletas, y note en su cogote la respiración del personaje que se acerca a curiosear qué coge, agarre su papeleta y póngasela en las narices: “No, yo no soy un facha”. Que exista una fracción de población que todavía no controlan es lo que más les jode.

(Este texto es, absolutamente, un plagio. El original está escrito por un facha en su blog, y está tan plagado de estereotipos que, como se puede comprobar, cambiando el criminalizado también queda narrativamente coherente: cosas de la demagogia)

Primer debate electoral Zapatero-Rajoy: mis conclusiones

La verdad es que no tenía pensado formular mis conclusiones sobre el primer debate electoral Zapatero Rajoy, del que aquí hice un seguimiento directo (primera y segunda parte), más que nada porque me gusta ser original, y entre los tertulianos profesionales y los bloggers voluntarios ya está todo dicho. Creo.

Pero nada, que sucumbo. Así que ahí va.

Para empezar, he de decir que aunque demoscópicamente ha ganado Zapatero (hasta la Cadena de Odios Populares de España ha tenido que admitirlo), y aunque tengo la convicción de que al menos no ha perdido, también he de decir que no me ha gustado. No ha estado Zapatero en su mejor momento. La verdad es que su intervención más deficitaria fue en “Tengo una pregunta para usted”, y que en este caso no ha caído a aquél nivel, pero no me ha gustado.

El caso es que la agenda del debate, la verdad, la marcó Rajoy, y Zapatero estuvo todo el tiempo corriendo tras él, por los caminos que aquél cogía. También es cierto que perder no obstante Rajoy dice mucho de su incapacidad política: el PP no gana ni en su terreno de juego.

Y la verdad es que bien podría responder a una estrategia premeditada del PSOE: si Zapatero hubiera arrasado, podría transmitirse a los ciudadanos progresistas la impresión de que ya está todo hecho, y podría desincentivar su participación activa el 9-M. Hay que mantener la tensión hasta el final. ¿No?

La cara negativa: los derroteros del debate desmovilizan, en mi opinión, al electorado sociológicamente centrista, que acaba pensando que todos son lo mismo, y, al contrario que en otras ocasiones, piensan que en esta ocasión no se les considera target de las distintas ofertas programáticas. Al menos no lo son para el PP, ya que el discurso de Rajoy, perdiendo la oportunidad de girar al centro, fue un sostenella y no enmendalla en la ultraderecha, basando su discurso en dos elementos esenciales de dichas latitudes ideológicas cuales son la defensa belicista de la unidad de España (ETA) y la pureza étnica de los habitantes (inmigración), utilizando para ello las mentiras y los estereotipos habituales de la propaganda de la extrema derecha.

Rajoy ha utilizado el debate para darle un gustazo a la pata negra de las bases del PP, aproximadamente el 25% del total de electores que en España hay. Quizá sea porque previendo la derrota, no quiere que sea estrepitosa. O porque, siendo obediente, cumple disciplinadamente con las órdenes recibidas de sus auténticos hefes a través el oráculo Fedeguico Jiménez. O no sea obediente, pero les tenga miedo y esté coaccionado.

El discurso de Zapatero fue mejor, pero Rajoy hacía demasiado ruido. Así, el discurso de Zapatero no se oyó, y él no supo impedirlo, y eso que interrumpió a Rajoy en repetidas ocasiones.

Cuatro pildoritas:

  • Importante: Rajoy decía hablar “sobre lo que a la gente le interesa”. Se apropió de la portavocía de los ciudadanos, y eso es algo que no se puede permitir, ya que impone ante la opinión pública el distanciamiento y el divorcio entre el Gobierno de España y la sociedad española. En el próximo debate, y ya que lo abre Zapatero, éste debería erigirse en representante de los ciudadanos, debería adelantarse estratégicamente a Rajoy.
  • El listado de productos de la cesta de la compra seguidos de sus respectivos incrementos inflacionistas usado por Rajoy tiene un efecto demoledor ante los consumidores domésticos, que somos todos. Zapatero debería preparar, para el próximo debate, su propia ráfaga de datos obejtivamente inimpugnables con efectos demoledores. Doctores tiene la Iglesia para saber cuál debe ser la serie de ítems a utilizar.
  • Eché de menos que Zapatero no hiciera un mínimo esfuerzo de pedagogía política para explicar donde radica la responsabilidad de los incrementos del euríbor cuando Rajoy se lo atribuía al Gobierno socialista, que ha parecido que Solbes es el Presidente del Banco Central Europeo. Así ha pasado con las referencias de Rajoy al incremento del desempleo, quedando una impresión negativa que no guarda relación alguna con la realidad.
  • A las mentiras sobre el diálogo con ETA, elevada a “negociación política” por Rajoy, he echado de menos los datos que el propio PSOE ha difundido en otros momentos sobre las excarcelaciones de etarras o las medidas de relajamiento penitenciario con que Aznar claudicó ante el “Movimiento de Liberación Nacional Vasco”.

Primer debate electoral Zapatero-Rajoy (y 2)

Tras el intermedio, más.

Política institucional

Rajoy habla de la cuestión territorial, con la propaganda habitual. Pasen por la web de Falange y leanla, y así me evitan tener que escribir aquí lo que dice el candidato del PP.

Zapatero pone en evidencia la incapacidad del PP por introducir en su Programa Electoral una propuesta capaz de aunar a todo el Partido en materia hidrológica, y recuerda el “se rompe España”, y cómo AP no votó algunos Estatutos tras la Constitución.

Rajoy es reiteradamente interrumpido por Zapatero: “¿Hará el trasvase del Ebro?”. Y Rajoy no responde, y usa como munición la que le ha dado Guerra, González y, por partida doble, Leguina, que ya se podían haber estado calladitos.

Zapatero recuerda que España no se ha roto, y vuelve a echar a Rajoy el anzuelo sobre el trasvase del Ebro, y Rajoy, como gallego, ni si ni no. Recuerda que el PP ha votado a favor de textos del Estatuto de autonomía en Andalucía que, con la misma redacción, rechaza en Cataluña.

Rajoy lee parte del Pacto de Gobierno de izquierdas de la Generalitat, por el que, lógicamente, se excluye al PP. Y vuelve a remitirse a González, Guerra y Leguina.

Zapatero: 20 artículos del Estatuto de Cataluña recurridos por el PP, pero votados por ellos en el de Andalucía. Y el PSOE y el PP han votado juntos cinco Estatutos de autonomía.

Rajoy vuelve al Pacto de Gobierno de izquierdas de la Generalitat, “y por esho she ha producido lo que she ha producido en Eshpaña”. “Eshpaña esh una nación de másh de quinientosh añosh de Hishtoria, y ushted she lo ha tomado a broma”, y eso es intolerable.

Último bloque

Rajoy habla de la vivienda, y dice que con el PSOE se han aumentado el precio y los tipos de interés.

Zapatero lo rebate con un esquema en el que, visualmente, se vé con quien baja, y cómo el precio más alto era con el PP. Sin ayudas para el alquiler para jóvenes con el PP. Pasa a la educación, duplicando la inversión, 50000 becas para viajar estudiantes al extranjero, y ninguna por el PP. Multiplicada por tres la inversión en I+D+i, quintuplicando el acceso poblacional a Internet.

Rajoy, en materia de vivienda, se remite a la gestión de las administraciones controladas por el PP. Pide a Zapatero que no se hable de Solbes y Pizarro.

Zapatero repasa con datos la diferencia de la gestión entre el PP y el PSOE en vivienda e innovación y desarrollo. Y entra en el cambio climático, aplicándole al Programa Electoral el “a buenas horas mangas verdes”, recordando los niveles de contaminación en la época del PP, actualmente reducidos. Y no le habla de su primo.

Rajoy, finalmente, sólo se queda con la supuesta variación de precios de las viviendas protegidas. Y pasa a los incendios forestales.

Zapatero recuerda el compromiso de los Ministros del PP con la catástrofe ecológica del Prestige. Y en materia de cultura, dice que quien desprecia a los creadores y artistas no puede presidir el Gobierno.

Rajoy dice que Zapatero “ha agredido a lash víctimash del terrorishmo”, y éste no lo tolera. Zapatero se le planta.

Zapatero sale en defensa de los artistas, científicos, etc., de la Plataforma de Apoyo a Zapatero, por haberlos insultado Rajoy como “untadosh”, y pone de ejemplo de triunfo a Javier Bardem.

Conclusiones

Rajoy lee. ¡Lee! Joder, no lo entiendo. Se supone que alguien de ese nivel dentro de uno de los grandes políticos, algunas cosas se las sabe, y no tiene que llevarlas escritas. Es patético. Además el tono es de redacción de colegio. Joder, qué vergüenza ajena. Qué vergüenza ajena.

Zapatero ¡también lee! ¡Joder! Decepción con ambos candidatos. Al menos parece que Zapatero sólo vé notas, lleva un guión, y eso se nota en la naturalidad de sus palabras. Su discurso es bueno, aunque después de la carta a los Reyes Magos de Rajoy quizá lo digo condicionado. Glosa los éxitos de su primera legislatura, y dá pinceladas de las grandes propuestas para la segunda. Y termina con el mítico “buenas noches, y buena suerte”.

La próxima cita, el próximo lunes.

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