Rabia e impotencia
ETA tampoco quiere que votes.
Vota lo que quieras, pero VOTA.
Pásalo
Qué decir. Que cuando me he enterado del asesinato de un compañero mío, de un compañero mío, este mediodía, ante su hija y su esposa, lo primero en que he pensado es en el infinito dolor de su familia, que son tan de carne y hueso como mi hija y mi esposa. A continuación he pensado en algunos amigos y conocidos a los que quiero mucho, que como él son compañeros en el País Vasco, héroes, y he echado de menos no poderlos dar un abrazo y las infinitas gracias que les debemos por estar ahí, y que nunca se cobran.
Son héroes. Héroes que han tenido que ver una pintada con las siglas PSOE dentro de una diana, y al lado, como los demás socialistas de España, otra con la fórmula infamante “PSOE=ETA”. Héroes que han tenido que ver cómo unas pancartas decían que su Secretario General es un torturador, y otras en las que éste figuraba como “zETAp”. Héroes a los que han llamado “asesinos” desde un fascismo y desde el otro. Heroes que en el País Vasco deben enclaustrarse entre escoltas frente a unos extremistas, y en sus visitas a Madrid también frente a los extremistas del otro lado (¿verdad, Patxi?). Entre unos hijos de puta y otros. Silenciosamente, sin victimismos, dedicándose estos días solamente a hacer una campaña de propuestas en positivo.
A estas horas algunos miserables siguen buscando cómo continuar sacando rendimiento electoral de la sangre, en este caso viniendo a nuestra casa para ensuciar con sus manos la de nuestro compañero. Y recuerdo, y me lleno de rabia, pero me puede la dignidad, creo que debemos seguir siendo mejores que los fascistas de ambos extremos, y opto por parar.

En el segundo debate electoral televisado entre 



