Sin opinión
No tengo opinión sobre la crisis del PP. Sí, sé que reconocerlo le puede restar atractivo a este blog, que como tal no en vano no es más que un cauce de opinión (Fernando: yo no informo, por eso no soy periodista) …y en este caso el cauce está seco. Por ello es por lo que no he escrito al respecto desde que se desencadenó, poco después de las últimas Elecciones Generales, y por lo que, esperando a su generación, incluso no he escrito nada de nada los últimos días. Porque pasa el tiempo y sigue sin surgirme opinión. Qué cosas.
Porque claro: como socialista prefiero que gane la coalición de corrientes internas ultraderechistas liderada por los nacional-liberales. Y esto por dos razones, alternativas entre ellas: La primera, porque como sin el centro sociológico no se puede gobernar, esos electores se verán expulsados hacia el PSOE, y se retrasará el retorno de la actual oposición al Gobierno lógico en la dinámica de alternancia democrática; la segunda, porque si por los errores del PSOE el PP vuelve al Gobierno y lo hace con planteamientos de extrema derecha que pongan en riesgo la vigencia del Estado del Bienestar, de su aconfesionalidad o de su descentralización, la izquierda sociológica podremos sentirnos liberados, con todas sus consecuencias, de un pacto constitucional con el que también venían, en el mismo paquete, no pocas soluciones insatisfactorias en orden a la materialización de la democracia, la libertad (la de verdad, toda, no sólo la de la Iglesia y la del mercado, valga la redundancia) y la igualdad de oportunidades.
Pero claro: como ciudadano prefiero que ganen las corrientes más moderadas, aunque las lidere un aparentemente converso que, como tal, aparentemente ha abandonado el discurso extremista del que ahora es víctima, y ante lo que, lo confieso, me malicio risueño. Y me inclino por esta opción por que creo que la alternancia política es, aun cuando supone la derrota electoral de mi partido, positiva también para el PSOE, que si no hubiéramos perdido en 1996 no hubiéramos tenido la limpia que por tantos años de poder se demanda. Y puestos a gobernar el PP, mejor con éstos, que si es con los otros, me da una pereza tener que engrosar las filas de la revolución…
Pues eso: que dudo tanto hacia un lado como hacia el otro, tanto que entre ellas las dudas se compensan, se anulan. Y no tengo opinión. Si efectivamente se consolida Juan Costa con una tercera vía, y es tercera de verdad de la buena, volveré a hablar de este asunto del que tanto me gusta leer y escuchar.





