Miserable McCain
Como la mayoría de mis lectores tienen el buen gusto de no leer ‘El Mundo’, considero de interés informarles de un reportajillo que publicó ayer, que pude ver al caer dicho tabloide en mis manos, tras lo que corrí raudo y veloz a desinfectármelas. Se intitula “John McCain: de profesión, héroe”.
En el mismo, debe de resultarles poco ultra en candidato derechista a Presidente de EEUU (como en España, que tienen en la misma desconsideración a Rajoy prefiriendo por ello a la Condesa de Murillo), porque ponen en evidencia lo miserable que es el sujeto. Miren qué perla:
En la campaña al Senado de 1992, su esposa Cindy le acarició el pelo y comentó jovialmente que estaba quedándose calvo. Varios asesores electorales y tres periodistas fueron testigos de la respuesta del senador: “Por lo menos no me empasto maquillaje como una guarra, pedazo de puta”.
Hay más, como que considera que “en Arizona, la única manera en la que se puede viajar por el Estado es en avión privado”, o que el límite de ingresos en el que una persona deja de ser de clase media para ser rico se encuentra en casi 4 millones de euros anuales.
Como la basura es de pago, pueden leerlo completo en Rebelión.





