Hace unos meses, en la radio y en las emisiones televisivas para Galicia pudimos escuchar un spot en el que sus narradores publicitaban la leche Larsa del siguiente modo (traduzco siempre del gallego):
- Estar comprometido con Galicia es recoger la leche aquí. Es producir y dar trabajo aquí […].
- Nosotros apostamos por Galicia, ¿y tú?
En la misma línea, otro spot posterior prácticamente repetía, sin apenas variación, el mismo argumento:
- Estar comprometidos con Galicia es recoger la leche y producir aquí. Estamos comprometidos con Galicia […].
- Nosotros apostamos por Galicia, ¿y tú?
Y en este mes, un tercer spot publicitario de la misma marca se reitera en la misma línea, bajo el slogan “Nosotros apostamos por Galicia”:
- A mi me importa que Larsa recoja la leche en Galicia.
- A nosotros nos importa que tenga fábricas en Galicia…
- …y dé trabajo aquí.
Es una apuesta por una suerte de consumismo nacionalista.
Mi patria chica es la preciosa comarca zamorana de Sanabria. Aunque nací en Madrid, y es allí donde he vivido hasta hace tres años, y aunque soy gallego por elección, que no por nacimiento, porque es aquí donde elegí hace tres años inmigrar, es en Sanabria donde quiero que aventen mis restos cuando muera. Supongo que realmente uno se considera de allí donde quiere que le entierren.
En esa provincia, la leche que se produce, envasa y comercializa es la de los Ganaderos de Zamora. En Móstoles, donde he vivido yo y viven mis padres, mis hermanos, mis tíos, y muy cerca mis hermanas, la leche autóctona es la de Los Combos. Aquélla leche zamorana sí la compro cuando puedo, pues aparte de tener un precio competitivo, está realmente rica. La leche mostoleña no, por su precio.
Para mí, como consumidor racional, consciente y comprometido lo importante es la relación calidad-precio, a partir de un mínimo aceptable de calidad, y sólo en caso de duda entre dos productos de similares relaciones entre su calidad y su precio, opto por otras variables, sin menoscabo del medio ambiente (raazón esta por la que en mi casa hace meses que no se compra atún). En base a mi forma de entender eso que ahora se llama “consumerismo”, creo que hay que empujar a los productores de bienes y prestadores de servicios a competir en producciones o prestaciones con buena relación calidad-precio, y que la fuerza a aplicarles a tal fin es nuestro consumo racional.
Por eso, aquí en Galicia, procuro comprar la leche de la marca blanca de Dia, que sé que realmente es de Feiraco. Igual es de un precio similar a la de la marca blanca de Carrefour, que sé que es leche gallega, pero aquélla sé que es de un productor prestigioso. Que la matriz de Feiraco sea una cooperativa es algo que ya me parece simpático (una de esas variables a considerar en caso de productos similares), del mismo modo que confieso que el hecho de que también sea gallega, incluso de mi mismo municipio, a escasos kilómetros de mi casa, es para mí irrelevante.
Cuando Larsa anima a la irracionalidad nacionalista a consumir sus productos por el mero hecho de ser gallegos, cierto que de buena calidad, pero también que de mal precio, lo que vienen a afearnos a los gallegos es que compremos leche de otras procedencias. Me intentan inquietar, imponerme moralmente, cuando plantean que, si no compro su leche, no estoy comprometido con Galicia.
Creo que no sólo inmigrar hacia Galicia como ha sido mi caso apostando por esta tierra, sino no emigrar desde Galicia en cualquier caso, ya es suficiente compromiso con Galicia. Pagar aquí mis tributos, trabajar aquí, ser propositivo con mi entorno aquí, confiar mi hija a las educación gallega, confiar la salud de mi familia al Sergas… y en mi caso no por nacimiento, sino por elección… eso es comprometerme con Galicia. Como no soy nacionalista, allí donde esté estoy comprometido con donde esté.
Yo no quiero la prosperidad de sólo Galicia, que tengo familia y amigos más allá de As Portelas. Como internacionalista incluso me duelen los males que aflijan más allá de la raia, del estrecho de Gibraltar, de los Pirineos o del Atlántico. Si pudiera comprar leche boliviana y de ese modo generase riqueza a sus ciudadanos, lo haría.
Si por pasiva Larsa cuestiona que en Galicia se compre otra leche, fuera de Galicia sería una estupidez comprar esa marca.