Me llamo José-Luis Prieto, nací en Madrid en 1973, soy abogado y consultor, desde 2007, tengo familia, ingresos, vivienda y compromisos en Móstoles y La Coruña.
Soy demócrata y socialista libertario, por ese orden. Creo que la libertad debe ser efectiva para todos, que hay que garantizar la igualdad absoluta de derechos y oportunidades, y que el ser humano es social por naturaleza.
La patronal ha presentado al diálogo social una propuesta de contrato para menores de 30 años temporal, por el Salario Mínimo, sin indemnización, sin cotización para el desempleo, sin derecho a prestación por desempleo y sin lubricante. Con arena, para que derrape. Vamos, que la CEOE propone una implementación del Programa Máximo de la clase empresarial. Con dos cojones.
Proponiendo la patronal que el diálogo social se desarrolle en dichos términos, sería legítimo que los sindicatos desempolvaran el programa máximo de la clase trabajadora. Es decir: que frente a la esclavitud que nos desean, propongamos la “expropiación de la propiedad inmueble”, impuesto progresivo “fuerte”, “abolición del derecho de herencia”, “centralización del crédito en el Estado por medio de un Banco nacional con capital del Estado y régimen de monopolio”, “nacionalización de los transportes”, “multiplicación de las fábricas nacionales y de los medios de producción”, etc. Con dos cojones.
Que cuando la patronal responda amenazándonos con el paro y la pobreza, nosotros les amenacemos con la legítima defensa de la revolución. Con dos cojones.
Desde luego, ante las reglas del juego que la patronal pretende establecer en el entonces inapropiadamente denominado “diálogo social”, lo que no pueden hacer nuestros representantes, los representantes de la mayoría, es ser los únicos situados en la razonabilidiad y la responsabilidad. Si la patronal ofrece cero, pidamos diez para que, tras el intercambio de cromos de toda negociación nos quedemos en el cinco.