Al Qaeda e Irak, o Iraq, en la Sentencia del 11-M
El miércoles, Fedeguico Jiménez dejó escupido en su basurienta columna en el tabloide de Pedro Jeta:
Como ha subrayado Aznar, la sentencia ha dejado a ‘ZP’ a solas con el Bin Laden de su creación: ni Irak, ni venganza ni Al Qaeda; otra vez nada.
Y cojo yo y abro los archivos PDF en que se recoge la tan manida sentencia, a ver si es verdad lo que dicen los Mini-ellos. Como diría Jack “el destripador”, vayamos por partes.
Y empiezo por el archivo que reproduce los Hechos Probados. Seguidamente le doy al icono de los prismáticos, el que sirve para hacer búsquedas dentro del texto, tecleo “Iraq” (no “Irak”) y me salen siete resultados, y tecleo “Al Qaeda” y me salen tres. E incluso tecleo “yihad” y me salen ¡26 resultados!.
Paso al archivo de los Fundamentos Jurídicos y repito la operación: cinco veces “Iraq” y otras cinco “Al Qaeda”. Y ¡38 con “yihad”!.
Para buscar a lo que los nazis nacional-liberales denominan “la ETA” busco esas siglas, y para que se rastreen como tal marco la casilla de “coincidir mayúsculas y minúsculas”. Ninguna aparición en los Hechos Probados y, en los Fundamentos Jurídicos, sólo en el epígrafe IV.1.5: Desviando la defensa de dos de los terroristas la responsabilidad hacia donde habían indicado el PP y sus propagandistas, el tribunal desgrana las pruebas para concluir que “ninguna de estas pruebas, sometidas a contradicción en el plenario, avala la tesis alternativa de la defensa”.
Por si acaso, repaso las búsquedas realizadas, a fin de contextualizar los términos.
Y veo que, en los Hechos Probados, judicialmente se declara en la sentencia que en las ruinas dejadas por el atentado terrorista suicida contra el GEO en Leganés aparecieron grabaciones videográficas de campamentos de entrenamiento de Al Qaeda y del atentado sufrido en Iraq por agentes del CNI (epígrafe 8.3.5); que “Mohamed Afalah se había ido a Iraq y pretendía sucidarse en una acción terrorista” y que Mohamed Larbi Ben Sellam, a quien se ha condenado por pertenencia a grupo terrorista, indujo a un discípulo para “que se marchara también a Iraq“, para lo cual “le adoctrinaba sobre la necesidad de luchar en Iraq y Afganistán” (epígrafe 10); que Youssef Belhadj, también condenado por pertenencia a grupo terrorista, es nada menos que “miembro de uno de los grupos que forman la red Al Qaeda“ (epígrafe 11), confesando este extremo a su sobrino Mohamed Moussaten (epígrafe 11.3). Repito la contextualización, pero ahora en los Fundamentos Jurídicos, y constato cómo, por ejemplo, otro de los en dicha sentencia condenados por pertenencia a grupo terrorista, Hassan El Haski, inducía a “cometer atentados suicidas en Iraq“ (epígrafe IV.3.1).
Vamos, que o Fedeguico y Aznar (¿quién de los dos es el Doctor Maligno y quién su Mini-yo?) tienen la osadía de opinar sobre la sentencia sin haberla leído o, lo que sería peor, conociendo su contenido difunden mentiras sobre la misma. Sus evidentes carencias intelectuales se enfrentan a su reputada mendacidad, y yo no sé qué pensar (por cierto: la basurienta columna del nazi se llamaba “Los engañabobos”. ¿Hay que tenerle por confeso?)












12/11/2007, 05:41 h.
Tenga cuidado, señor Prieto, que desde LD han llamado a la rebelión contra los que les critiquen.
Dicen que están siendo perseguidos cuando lo cierto es que están siendo contestados. Se ve que nos hemos callado demasiado tiempo.
Mienten, sí, pero no soportan que se lo digas. Se ofenden, o eso dicen.
12/11/2007, 10:39 h.
[…] Claro está,seguiremos siempre amenazados por el “corren malos tiempos para la lírica” que nos recuerda José Luis Prieto. […]
12/11/2007, 20:20 h.
Qué buena la captura de pantalla. Genial!!
14/11/2007, 11:01 h.
[…] Isabel San Sebastián confiesa que “le va la bronca”, que sólo empezó su guerra contra ETA cuando en 1990 asesinaron a un primo suyo, que insulta (aunque sólo admite que poco), que llamó ratas a quienes “montan un determinado montaje periodístico intelectual sobre los que pedimos que se investigue” y a quienes criticamos la conspiranoia (me considero insultado), que considera cobardes y miserables a la mitad de los vascos… […]