Con Rafael Estrella
Sí, lo reconozco. Lo políticamente correcto es usar eufemismos (ahora se llama centro reformista al postfranquismo, y ¡ay de quien lo llame por su nombre!), y quien dice que el emperador está en pelotas, que el traje nuevo realmente no existe, es tachado de maleducado. Asumo que un señor de derechas tiene derecho a insultar, que para eso es un señor, y el insultado un ser inferior (lean, si lo aguantan, la prepotencia de los bloggers nacional-liberales), y a los de izquierdas no sólo les queda mal copiar ese estilo, sino que además no se les concede la misma indulgencia: Hay que tener talante y poner la otra mejilla. Pues vaya mierda.
Vamos: que no hay igualdad de armas. La derecha tiene derecho a ser victimaria, y la izquierda la obligación de ser víctima. Y la derecha tiene derecho a usar -y abusar- del victimismo, y la izquierda el deber de ser acusado de todos los vicios que adornan a aquéllos. Acebes nunca habrá mentido, Pérez Rubalcaba intentó agredir a Rafael Hernando, Franco no fue un traidor, Fraga nació en 1976, Aznar es un demócratadetodalavida, Felipe González mató a Manolete y Zapatero es un agente de los servicios secretos marroquíes.
O peor.
Rajoy reduce a Zapatero a la infinitésima parte de Aznar, y lo tilda de “acomplejado, con mala conciencia e ideas confusas”. Jorge Trias Sagnier, ex diputado del PP y columnista del diario ABC, como autor de un informe de FAES, compara a Zapatero con Mao Tse-Tung. Fedeguico Jiménez Losantos y Cristina López Schlichting, propagandistas de la derecha, dicen que el Presidente del Gobierno está poseído y que es un estúpido, respectivamente, y muchísimos insultos más cada
día.
Pero a Aznar no se le puede calificar de epifenómeno de Milosevic ni demente.
Muchos estamos hartos, y ayer nos hemos sentido representados por Rafael Estrella.









28/10/2005, 09:35 h.
José Luis, creo que nos equivocamos al replicar así porque el poder de amplificación que tienen y la capacidad de llegar a sus público y a una gran parte del resto es brutal.
En términos marciales, prietan las filas.
No es que tengan mejores comunicadores, no lo son, pero sí que bordan el lanzamiento de propaganda porque reúnen todos los prejuicios del mundo para atacar por la espalda.
Si estuviera en apogeo el cartelismo como lo fue en tiempos de la Guerra Civil o en los de Mao no serían [los del odio] ni muchos los más brillantes, pero sí los más eficaces y eficientes.
Saludos,
28/10/2005, 17:49 h.
Brillante post, totalmente de acuerdo.
30/10/2005, 20:31 h.
Qué divertido es escuchar estos calificativos tan pueriles a los que dicen representarnos, es decir, a los que se les presupone ejemplos de madurez dentro de nuestra sociedad.
1/11/2005, 16:19 h.
Cuando los argumentos escasean, o no existen, el fácil recurso al insulto es la única salida, pero como dice David, mejor es pasar de ellos. En la Red, si no hay enlace, no se existe, y el hecho de postear, aunque sea para demostrar lo ridículos que son, al enlazarles, les da un balón de oxígeno que necesitan para sobrevivir. Mejor es castigarles cerrándoles la válvula.
3/11/2005, 10:23 h.
D acuerdo tb.
A esta calaña cuanto menos cancha se les de mejor,como dice alberto