Conciencia para el pleno empleo
Hasta hace poco, cuando un trabajador no estaba de acuerdo con las condiciones de empleo que se le imponían, el empleador de turno le respondía con aquello de “hay miles como tú deseando tu puesto de trabajo”. Era lo que Marx denominó “ejército industrial de reserva”. Pero ésta es una de las teorías en las que ha fallado el marxismo.
Creo que fue hacia el año 2000 cuando Watson Wyatt, consultora de Recursos Humanos particularmente especializada en sus perspectivas demográficas, comenzó a pronosticar un futuro inmediato de pleno empleo en España. Ya entonces lo anunciaban para las Comunidades autónomas más ricas en este año 2006, y para las de menor nivel de renta en 2010, alcanzándose la media nacional de desempleo friccional, el de quienes están sin trabajo por estar buscando otro (el de las sociedades tanto sin óptimos canales de búsqueda de empleo como de pleno empleo) en 2008. La OCDE, por su parte, en las mismas fechas, auguraba un periodo de dos décadas de crecimiento económico sostenido de las economías más desarrolladas, entre las que se encuentra la nuestra.
Cuando al año siguiente sucedieron los hechos del 11-S, el tremendismo hizo una incursión en la teoría de la coyuntura económica, vaticinando una crisis tal que, entre otros efectos, habría de sustanciarse en el aumento del desempleo dentro de un paquete de reajustes “indeseados” entre los que se citaban el aumento desaforado de la inflación o la recesión económica. Y si no se debiera a la incertidumbre política, confieso que yo ya estaba atribuyéndolo en la excusa de los de siempre por “ajustar cuentas”, aprovechando la situación para “hacer caja”.
Pero no. Al final no ha habido tal crisis. De nuestro entorno sólo Alemania y muy puntualmente Italia han conocido la recesión económica, la inflación real (no la maquillada para Maastricht) sigue estando en los niveles de los últimos años de cuando el mundo era un lugar más seguro, y con el Gobierno socialista España ha ganado el derecho a entrar en el elitista G-7, revocando la falacia neoliberal que pretende presentar como incompatibles el desarrollo económico con su eventual -ahora real- prespectiva social.
Así, en 2002 Watson Wyatt confirmó su estudio sobre el pleno empleo, ahora incluso anticipando su llegada a 2004 a Navarra, La Rioja, País Vasco o Aragón.
Y así está siendo. Muchísimos millones de españoles vivimos en sociedades de pleno empleo, donde el paro es friccional por haber bajado del 5%, que es el ineludible conformado por aquellos que excepcionalmente no tienen trabajo por estar transitando entre dos puestos distintos o abandonando la etapa de su formación.
Ahora, somos los trabajadores los que podemos decirle al empresario “hay miles como tú deseando contratarme”. Y no es una boutade, sino una constatación científica de la teoría de la oferta y la demanda operando en el mercado de trabajo para evidenciarse como una de las tesis exitosas del liberalismo económico.
Antes los empresarios jugaban con la temporalidad para mantener un estado de temor laboral sobre la propia estabilidad económica de los trabajadores y sus familias. Ahora ya no pueden. Ahora deben incentivar la fidelidad de sus asalariados con mejores condiciones de trabajo. La primera forma ha sido ofreciendo estabilidad en el trabajo, aumentándose el número de contratos indefinidos hasta niveles desconocidos. Si quieren, continúan despidiendo, pero ahora deber presupuestar los costes de las indemnizaciones, como antes no hacían cuando la temporalidad y la gratuidad era la regla. Y sucede que los trabajadores son lo que ahora no quieren los contratos indefinidos más que para tener solvencia suficiente como para recurrir a los préstamos hipotecarios necesarios para su techo.
La siguiente estación es la calidad.









22/3/2006, 01:39 h.
Una viñeta de humor gráfico sobre el empleo
http://static.flickr.com/46/116070153_cc4aff7a93.jpg
22/3/2006, 13:52 h.
Preocúpate con el cómo se crece, Prieto. No tardarán en hablar de pérdida de competitividad en la economía española.
25/3/2006, 02:38 h.
Hace poco (y aún dura) he mantenido un cruce de artículos con los de liberalismo.org (y de e-mails) sobre una falacia o mejor dicho una verdad a medias: que el SMI genera desempleo. Esto que para los modelos más simples o más cercanos al utópico de mercado perfecto no se ajustan a la realidad. Te paso los 4 enlaces a los que están publicados ya que concuerdan con el tema de pleno empleo.
http://www.socialdemocracia.org/content/view/90/2/
http://www.socialdemocracia.org/content/view/101/2/
http://www.socialdemocracia.org/content/view/107/2/
http://www.socialdemocracia.org/content/view/108/2/