Don José Bono Martínez
No termino de arrancar. Cuando anunciaba que retomaba el ritmo habitual de posteo, resulta que “la primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido” (Machado está de moda), y me he hundido. No, no se preocupen por mi salud mental. Es que los cambios de presión que acompañan los cambios estacionarios me bajan la tensión hasta niveles de borrachera: se llama “astenia primaveral”. Antes esto me pasaba viviendo a los 600 metros de altitud sobre el nivel del mar a que se encuentra la meseta en Madrid, y creo que desde hace ocho meses esto me pasará a poco más de 100. del valle de La Mahía. Total: que mi padecimiento se exacerba. Los últimos días me han acosado los dolores de cabeza habituales en estas fechas, pero es que en esta ocasión mi ‘aplatanamiento’, literalmente, me desplomaba. Mi voz el viernes era de beodo. Hasta he llorado viéndome tan piltrafa, qué cosas, pero sólo medio minuto, que… después he reído pensando jodido: “¡vaya borrachera sin haber bebido!” (me ha salido pareado dodecasílabo), y recuerdo que en mis años mozos al menos así me divertía.
Pero bueno. Al parecer o he pasado el rubicón de la primavera 2008 o, lo que me temo, aquélla da un pasito para atrás y hará otro embite tras la borrasca que en poquísimas horas volverá a sobrevolarnos, con lo que ineludiblemente tendré otro nuevo capítulo en el que, como los más irreductibles de los galos, temeré que el cielo caiga sobre mi cabeza.
En fin. Tenía unas notas tomadas sobre el que, cuando las redacté, aún sólo era el candidato de Zapatero a Presidente de Congreso de los Diputados, don José Bono Martínez. Pero para colmo de mis recientes desdichas las he extraviado. Así que parto de cero.
Hubo un tiempo en que me gustaba Pepe Bono. El hecho de provenir del Partido Socialista Popular, de plantar cara al aparato del PSOE cuando dificultaba su renovación o apertura, o de hacer computar Castilla-La Mancha para la izquierda, era suficiente como para hacerme indulgente frente a ‘pecadillos’ como confraternizar demasiado con los purpurados y con demás potentados. Incluso, en el 2000 parecía ser la única garantía frente a una teminda ‘Nueva Vía’ patrocinada entre bambalinas por el infausto Carlos Solchaga y demasiado evocadora de la ‘Tercera Vía’ blairista.
Tras aquél 35 Congreso del PSOE, para mí comenzó a pasar de Pepe Bono a José Bono. No me pareció lo suficientemente leal que decidiera ‘reservarse’ en lugar de comprometerse con lo que teníamos, un José Luis Rodríguez Zapatero al que, confieso, yo también veía como Bambi. Ya habíamos perdido demasiado tiempo desde 1996, por lo que no podíamos permitirnos sumar más años a los cuatro que el PP nos sacaba de ventaja. Y en esas circunstancias no cabe reservarse. No cabe sentarse en el jardin a esperar ver el cadáver de tu enemigo pasar.
El PP perdió las Elecciones de 2004. José Bono fue hecho Ministro de Defensa, y nos llenó a todos de vergüenza cuando trató de que le fuera impuesta una medalla militar por hacer su trabajo. Millones de españoles nos mereceríamos así una. Y dimitió, no sin desmarcarse de algunas acciones de Gobierno esenciales de la legislatura, tan esenciales como para poderlas atribuir la eventual derrota en las Elecciones de 2008. No quería comprometerse con la eventual derrota de nuestro Secretario General. Vamos: que se volvió a sentarse en su jardín, a esperar. Me malicio que si admitió ser candidato a diputado es porque, tras la experiencia de Hernández Mancha en Alianza Popular, es incompatible liderar un Partido sin estar en el Congreso.
Pero cuando definitivamente para mí pasó de ser el compañero José Bono al señor don José Bono, con los debidos respetos pero también distancia, fue cuando se hizo querer como candidato del PSOE a Alcalde de Madrid, sin decir que no, diciendo que “a nadie le amarga un dulce”, subiéndonos así muy alto… para seguidamente echarse atrás y tirarnos desde aquella elevada altura, con tanta desazón en nuestras filas como alegría en las del PP que siempre le atribuiré a él la derrota de nuestro Partido en las últimas Elecciones Municipales y Autonómicas. Con él habríamos ganado, pero algo le pudo más que el honor de ser el primer Alcalde de España.
Sin la victoria del PP en la ciudad de Madrid, tampoco la habría habido en la Comunidad de Madrid -hoy la Condesa de Murillo estaría defenestrada y el peligro nacional-liberal conjurado- ni, en el cómputo nacional, en el resto de España. Él es el responsable, y aún no podemos hacer inventario de daños.
Termino sin entrar en valorar el trágala que para muchos supone que el señor Bono sea la nueva tercera autoridad del Estado, ya que si bien es una decisión criticable , el hecho de que suponga el fiel cumplimiento de la palabra dada, también es admirable en Zapatero. Pero Bono siempre será un nacionalista, y el nacionalismo, sea español o no, es una ideología rechazable por irracional, insolidaria, uniformadora, paleta, intolerante, incompatible con la pluralidad, supremacista e incentivadora cuando no directamente promotora del racismo (no me aplaudan los lectores del BNG, que esto que digo del nacionalismo centralista también va por ustedes). Vamos, que si yo hubiera podido votar en la sesión constitutiva de las presentes Cortes…









7/4/2008, 10:03 h.
Me encanta el nuevo look de tu bitácora, Josep Lluis. Eso sí, en estos tiempos de falsedad, un retoque con Photoshop a tu panza cervecera, no habría estado de más. Los praos de fondo, por contra, muy evocadores
A ver si te veo en la cena y te abrazo
Besos
8/4/2008, 17:49 h.
ya me fastidia tener que decir que estoy punto por punto de acuerdo con tu exposición y me fastidia únicamente porque hoy tengo ganas de discutir…jajajajaja
En fin que Don José Bono es como las garrapatas esperando a subirse al perro cuando este está gordo y dejándose caer al suelo una vez repleta la panza para subirse a un perro “más propicio” para el engorde. NO me gustan las estratégias “reservistas”, me parecen poco “honradas” ( y por favor que nadie tergiverse esto) o por lo menos poco respetuosas con los compañeros.
Por supuesto, yo también me habría opuesto a su nombramiento…y veremos como “maneja” el timón del parlamento ya que al que no le gusta enemistarse con nadie , por excesiva prudencia acaba creando confictos.
8/4/2008, 22:28 h.
Xosé Lois, así que estás sufriendo los efectos de esta “maravillosa” estación llamada primavera. Pues mucho ánimo y a mejorarse que algunos esperamos ansiosos tus “escrituras” en esta Biblia de las Nuevas Tecnologías.
Sobre don José “Pepe” Bono yo siguiendo unas recientes declaraciones suyas “no voy a decir ni mú” porque a algunos salvapatrias con aroma de naftalina es mejor dejarlos guardados en el desván de la indiferencia.
Un saludo, y “moito ánimo”
9/4/2008, 15:55 h.
[…] son reduccionistas, homogeneizadores, simplifican por principio, son de derechas y provincianos, irracionales, insolidarios, uniformadores, paletos, intolerantes, incompatibles con la pluralidad, s…, justo lo contrario a lo que la izquierda debe […]
9/4/2008, 18:03 h.
No voy a pronunciarme sobre José Bono, la verdad es que nunca me había puesto a hacer un análisis sobre su transcurrir político y no va a ser de sopetón cuando lo haga.
En cualquier caso, lo que me resulta lamentable de esta legislatura que comienza es que nadie haya abierto la boca para al menos compadecer al señor Manuel Marín por haber sido profeta del diálogo y de las buenas formas en la legislatura equivocada. Realmente creo que ha sido un Presidente íntegro con un trabajo duro y que no contó ni con el respaldo del grupo socialista ni con la caridad de ningún grupo de la cámara.
Un verdadero mártir.
9/4/2008, 21:02 h.
UY, Luis, no creo yo en mártires…aunque le reconozca la labor realizada a Marín.
10/4/2008, 15:26 h.
Hola José Luis. Enhorabuena por tu blog y por tu nuevo diseño, me gusta bastante la verdad.
Yo antes era “Bonista”, admiraba a Pepe, pero en estos últimos años, no sé si por su ambición de poder o por qué, pero ha cambiado radicalmente.
De todos modos me gusta que sea el Presidente del Congreso, lo hará bien, y ha sido todo un logro que ZP lo haya colocado así, ya que ha colocado al que fue su rival en el XXXV Congreso, primero como Ministro y luego como tercera autoridad del Estado. Si todos los “enemigos” fueran así… yo también los quiero.
Será muy criticable todo esto, pero de lo que no cabe duda es que PEPE o JOSÉ BONO ya a arrancado los aplausos en el hemicilo apagando el cronómetro en las intervenciones parlamentarias y llamando al fascio cañete al orden.
Sin más, recibe un jóven y cordial saludo socialista.
10/4/2008, 18:23 h.
Interesante análisis. Pero eso de que habríamos ganado con él … Vd. mismo lo retrata como ventajista y de poco o nada fiar. Parece un perfil poco movilizador para la izquierda madrileña, ¿no?
Yo tengo que decir que Bono me parece seguro un populista, quizá un demagogo, pero no un nacionalista. En todo caso, como ya he dicho me ha parecido un punto de vista interesante el suyo, agudo, como todo su blog.
Ah, y apoyo la moción de encumbrar a Marín a nuestros altares laicos. Siempre me pareció que estaba desaprovechado en esa función, en la que en todo caso cumplió con creces.
Saludos a todos
14/8/2008, 08:33 h.
UN SALUDO POR SU BOLG DON XOSÈ LUIS,A MI ME CAÈ BIEN EL SEÑOR BONO HAY QUE RECONOCER QUE EN CASTILLA LA MANCHA A ECHO OBRA, PARA SER PRACTICOS A MI MOLA SU TRABAJO AHORA EN EL CONGRESO, Y PUEDE SER UN BUEN CANDIDATO PARA LAS PROXIMAS ELECCIONES, SE VERA LA CARA CON EL SEÑOR RAJOY GANABLE NO!