Me llamo José-Luis Prieto, nací en Madrid en 1973, soy abogado y consultor, desde 2007, tengo familia, ingresos, vivienda y compromisos en Móstoles y La Coruña.
Soy demócrata y socialista libertario, por ese orden. Creo que la libertad debe ser efectiva para todos, que hay que garantizar la igualdad absoluta de derechos y oportunidades, y que el ser humano es social por naturaleza.
31/3/2006, 18:38 h.
Me parece fenomenal que defiendas el libre ejercicio de la profesión.
Yo lo extendería a todos, tengan o no tengan la licenciatura de derecho.
Y que cada consumidor se asesore según le brote.
Me extraña que estés en redprogresista, pero te apoyo, tío.
Si al libre mercado. No a la regulación, no a los gremios.
31/3/2006, 23:05 h.
No debe extrañarte que esté en RedProgresista. De hecho, te aseguro que los planteamientos mas corporativistas dentro de las profesiones colegiadas son las de los respetables señores de derechas.
Gracias por secundarme en mi crítica, que no he formulado en mi propia defensa. Estoy colegiado desde hace ya muchos años, con lo cual la regulación del acceso a la profesión no me afecta. Es más: me beneficia, que cuanto menos seamos, a más tocamos.
Pero me parece injusto, lisa y llanamente injusto. Y clasista, pero del clasismo del malo, del que se ejerce desde el privilegio contra quien más ayuda necesita.
1/4/2006, 00:36 h.
Me alegra que defiendas la libre competencia.
1/4/2006, 01:51 h.
También pretenden lo mismo con el periodismo con el famoso “Estatuto del periodista” que llevado a sus últimas consecuencias vendría a prohibir los blogs de facto. En todo caso esta regulación saldrá adelante y que no le sorprenda a nadie que sea bajo un gobierno socialista. De hecho, tengo entendido que hay una ley en marcha que vendrá a prohibir que existan doctores por debajo de los 40 años o algo por el estilo: corporativismo bestial.
En esta España en la que se aplaude como progresivo el imponer cuotas de mujeres más allá de todo valor personal en nombre de la “justicia” (la justicia más positivista de la historia) no puede sino de forma culpable pasar por alto estas medidas contra los consumidores y a favor de los gremios, lacra de este país.
Afirma el dueño de este blog que el mismo es “sin humo”… Pues con los mismos argumentos de la humeante ley antitabaco nos vienen ahora a decir que es interesante limitar el mercado de abogados subiendo o manteniendo emolumentos de unos y otros: es por nuestro propio bien.
La diferencia entre usted, socialista, y nosotros los liberales es que usted está en contra de este nuevo plan, injusto por definición, por su contenido y un liberal simplemente está contra los planes.
Habría que ir pensando en formar una verdadera remensa contra los gremios y este estado inoperante que nos rasca los bolsillos para poder oprimir, por nuestro bien, nuestras vidas, laborales o no.
Salud y libre comercio
1/4/2006, 10:49 h.
Kalinin: Espero que tú defiendas la competencia tan incondicionalmente como he hecho yo aquí, al hablar de Los nacional-liberales ante la competencia, al exigir el cierre de Telemadrid, al analizar la prensa gratuita local, al poner en evidencia cómo la derecha mediática no quiere competencia o cómo los autodenominados “liberales” fomentan el sexismo,… Porque no hay que ser facha para ser liberal (es más: es imposible), ni hay que condicionar la defensa de la libertad a intereses partidarios.
Iracundo: Es mentira que se vayan a prohibir los blogs, y lo sabes. Lo que no puede ser es que bajo el disfraz de la “información” se haga propaganda de la mentira, cuando no de la injuria o la calumnia, y menos del odio. De hecho, no hay mucha diferencia entre la Cadena de Odios Populares de España y la Emisora de las Mil Colinas de Ruanda.
Salud, y libertad no sólo de comercio.
1/4/2006, 17:34 h.
Ya lo dijo Hayek: “a los socialistas de todos los partidos”.
La postura del Pp deja mucho que desear como liberal. Completamente de acuerdo!
28/2/2009, 18:36 h.
He topado con este artículo argumentando un trabajo de Derecho Procesal sobre el acceso a la abogacía en España y en Europa.
Esta ley, es una justificación a primera vista de la desigualdad latente entre clases. En la época en que el lejislador cursaba sus estudios universitarios, doy por hecho que las espaldas bien cubiertas con plomo y dinero se tenían, y los que no podían, si querían, tenían que sangrar la carrera.
Tras unas míseras décadas ne que parecía que la universidad pública iba a ganar en lo que su nombre expresa, público, se ha decidido atacar arguyendo en la calidad, que puede manifestarse como crítica, pero la solución no está, creo yo, en volver a hacer una división tan contundente.
Por que claro, yo también soy hijo de obreros y con 19 años he de trabajar para poder pagarme los estudios, no me quejo en que la haya de sangrar yo también, sino que lo que obtengo como respuesta de mis maestros es que las actuales quejas son la típica pataleta al sistema implantado. Sistema al que yo no decidí democráticamente si quería acceder de la misma forma que el que ahora me dice cómo lo he de hacer.
Un cordial saludo con 3 años de retardo.