El botín de Salamanca
Lo ha encontrado entre sus archivos, que vá de archivos, la Cadena Ser, el poder fáctico fácilmente reconocible que ha osado -¡qué vergüenza!- no ayudar a la derecha a ocultar la verdad. Lo siguiente lo dijo sobre el Archivo de Salamanca la multimillonaria María Esperanza de Aguirre y Gil de Biedma, recién estrenada como Ministra de Cultura, en 1996:
Si en ese Archivo hay, por ejemplo, ¿eh?, mmm… actas del propio Gobierno de la Generalitat de Catalunya, yo aquí no me quiero pronunciar, pero imagínese que hay actas del Gobierno, pues las actas de un gobierno lo lógico es que estén en el Archivo de Actas de él, creo yo.
Y lo siguiente lo dijo la misma Condesa de Murillo, ahora Presidenta de la Comunidad de Madrid por la G. de la Construcción, el pasado sábado en Salamanca, en 2005:
Todo el pueblo de Salamanca, y gran parte, gran número de españoles, entre los que me cuento, nos parece muy mal que se desmembre un Archivo.
Todo el pueblo de Salamanca. A propósito de La cabida de un metro cuadrado, en el que evidenciaba la imposibilidad de que la I Marcha sobre Madrid hubiera convocado el trillón de patriotas que Rajoy afirma haber visto jaleándole, Rafa Villaró, de Barcelona Radical, me informó de los análisis que desde una institución universitaria se hace del número de asistentes a manifestaciones varias. Y me dirigió al estudio de la manifestación de Salamanca del pasado 11 de junio: menos de 25000 participantes. Para la Condesa de Murillo, eso es todo el pueblo de Salamanca. A los demás vecinos se les niega la condición de salmantinos, como a mi, por no ser facha, se me niega la de español.
El Archivo de marras a que se refiere la Condesa nació durante la Guerra comenzada por el Franco en 1936 contra el ordenamiento legal de la Constitución de 1931, acopiado para la Delegación para la Recuperación de Documentos organizada por los sublevados fascistas, ya centralizada en Salamanca. Dicho fondo documental sería utilizada para la obtención de pruebas documentales que acreditaran el ejercicio de derechos, cuando los mismos fueron tipificados como delitos por la derecha, y desde 1940 a disposición del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo.
En dicho Archivo General de la Guerra Civil Española se encuentra el Fichero General Masónico -obsesión que compartía Franco con Cesar Vidal y otros “intelectuales” de derechas-, donde no sólo aparecen listados de masones de la época republicana, sino además documentos propiedad de las obediencias, Logias e iniciados de entonces. Alguna de dichas obediencias, más de aquellas Logias, bastantes de esos iniciados y muchísimos de sus herederos perviven hoy, y sus citadas pertenencias documentales continúan requisadas.
El otro gran bloque de documentos requisados son los pertenecientes a las organizaciones democráticas perseguidas por la derecha golpista, muchas de las cuales, mientras Fraga era Ministro de la dictadura y Aznar reivindicaba el falangismo, sobrevivían clandestinamente al régimen franquista hasta alcanzar nuestros días. Parte de su patrimonio permanece fuera de su patrimonio.
Así, lo que menos hay en dicho Archivo son documentos de la Generalitat de Catalunya, que constituyen menos del 3% de sus fondos. A eso, la ultraderecha parlamentaria lo llama desmembrar el Archivo General de la Guerra Civil Española.
En el fondo se trata de reivindicar un botín de guerra. Ellos la ganaron, y quieren que los demás continuemos pasando por debajo del futbolín.












15/6/2005, 09:05 h.
Más sobre el botín de Salamanca
Hoy nos despierta La Vanguardia con otra noticia que evidencia la manipulación a que la ultraderecha parlamentaria somete al lumpenproletariado español en este caso a cuenta del Archivo de Salamanca.
Recuerda La Vanguardia que el Boletín del Congreso de los Diputados del 16 de abril de 1980 recogió una proposición parlamentaria de Manuel Fraga, entonces diputado de AP, como recientemente el PP-C, pidiendo el traspaso a la Generalitat de lo que entonces calificaba como “documentos secuestrados” en el Archivo de Salamanca, para la devolución “en su total integridad de aquellos que constituyeron en su día los archivos de la misma” porque “parece obvio que esta situación no debe continuar, restablecidas las libertades democráticas”, sin que ese menos de 3% de fondos del citado Archivo pongan en riesgo la unidad de España por la que se rasgaban las vestiduras las turbas que ocuparon la Plaza Mayor de Salamanca el pasado sábado.
Se refiere Fraga a los fondos documentales allí depositados como secuestrados además a “partidos políticos, sindicatos, ateneos populares, casas de cultura y personalidades de la política, la cultura y la ciencia”. Y admite que se acopiaron para ponerlos
15/6/2005, 09:07 h.
Mira, en esencia estoy de acuerdo contigo en el tema este. Pero tu ultima frase me parece muy desafortunada, la referencia a ellos ganaron la guerra. Mira yo tengo unas ideas propias porque yo quiero, y no porque las haya herededado de mi abuelo via cromosomica. Es más, me la suda en que bando estuvieran mis abuelos, no voy a dejar de ser más o menos progresista, más o menos liberal. Creo que eres lo suficientemente inteligente como para usar argumentos mejores que “ellos ganaron la guerra”