Encuentro de bloggers con el embajador de Israel
Organizado por Infomedio y Pablo Solana, el pasado lunes un pequeño grupo de bloggers nos reunimos en Madrid con el embajador de Israel en España, Raphael Schutz.
Alberto Sotillos, Frédéric Hermel, Francisco Polo, José Cohen, Cristina Juesas, Luis Solana y un servidor no entrevistamos Schutz, sino que le sometimos a las sinceras y duras reflexiones que nada más llegar asumió esperar quitándose la americana: rehusó sentarse en el lugar presidencial de la mesa, dijo ser consciente de que entre tanto portátil la discreción era imposible, y escuchó como Federico Zukierman, presentador del evento como Director de Infomedio, advertía de la independencia de los bloggers, como difusores de opinión pública libres de intereses editoriales.
Los asistentes teníamos algo en común: todos defendemos la existencia del Estado de Israel. Los que intervinimos sobre la eventuaidad de un Estado palestino lo hicimos no sólo para defender su nacimiento, sino incluso para urgirlo. Y poco más, ya que el grupo era bastante transversal ideológicamente, desde José Cohen, adscrito a la ultraderechista red de bloggers naciona-liberales, hasta un servidor, que llegué a contrariar al embajador cuando acusé al gobierno de Israel de haber cometido crímenes de guerra en su reciente guerra contra la organizacion terrorista Hamas.
Bueno, sí. Concidimos todos en algo más, y es en nuestro rechazo a Avigdor Lieberman, líder de la ultraderecha israelí, y quien precisamente más se empeñó en atacarle fue precisamente José Cohen, que me sorprendio al criticar incluso al Likud por rechazar este partido conservador la existencia del Estado palestino. Y es que el embajador, desde el principio y antes de que nadie mencionara al lider racista israelí, hizo una encendida defensa de Lieberman …quien casualmente será su próximo jefe como canciller del próximo Gobierno de Tel-Aviv.
Defendió Schutz la existencia de dos Estados, responsabilizando a los palestinos del hecho de no contar aún con el suyo, y popugnó que cada uno de ellos fuera étnicamente homogeneo, poniendo el ejemplo de Yugoslavia o de recomendaciones de minimizar movimientos poblacionales en Chipre como prueba de la necesidad de rechazar el multiculturalismo; si le hubiéramos presionado más, estoy seguro que habría acabado cuestionando la viabilidad de la nación de naciones española. Silenció que esa es la propuesta de Lieberman, que propone ceder al futuro Estado palestino los territorios israelies poblados por ciudadanos israelies de etnia árabe, y a cambio anexionarse los enclaves ilegalmente ocupados por colonos en Cisjordania. A ver si está propuesta conviene a los intereses de la otra parte. Al menos rechazó que fuera casus bellii compartir Jerusalén, que ya es algo, y en este delicado asunto la parte árabe es más inflexible.
Aunque las críticas de quienes estábamos en la pequeña sala eran mayoritariamente muy parecidas a las que cualquiera podía trasladarnos a los asistentes para hacerle vía Facebook, Twitter o el CoverItLive que, a modo de Acta, habilitó Fernando Polo, sí me vinieron muy bien los argumentos que, en defensa de la acusación que hice de crímenes de guerra, por este utimo medio nos trasladaba quien se identificaba como Albert Cobacho. Y quitándome el sombrero ante el embajador, sí he de decir que no rehuía nada ni respondía con evasivas, aunque como leal funcionario de su Estado negó muy enérgicamente que su representdo hubiera cometido crímenes de guerra, aludiendo por ejemplo a informaciones que demostraban la falsedad del supuesto ataque de las Tzáhal a una escuela de titularidad de la ONU. Yo, como la primera víctima de la guerra es la verdad, ni me creí en su momento que las Fuerzas de Defensa de Israel hubieran realizado ese y otros crueles ataques indiscriminados, ni me creo que no se hayan producido.
¿Mis conclusiones del encuentro? Aunque es de agradecer la atención de Raphael Schutz, este encuentro es una pequeñísima excepción a cómo se la suda a Israel la opinión pública internacional, o al menos lo que de ésta me concierne a mí como ciudadano español, y prefiere dedicar más recursos a industria bélica que a contrapropaganda.











24/3/2009, 17:07 h.
Ostrás, vaya andanada. Ahora te acusarán de judiazo, o de feroz antisemita; con tus antecedentes y una entrada así -equidistante como las puntas de un piolét-, mediastintas no esperes. Y adhesiones, tampoco.
Yo, como casi siempre, te aplaudo.
Un abrazo