¡Es la economía, estúpido!
Recientemente, el prestigioso Le Monde ha publicado una breve noticia titulada “España, buen alumno de la UE, sobrepasa Canadá”, donde recuerda nuestro derecho a sustituir a Canadá en el selectivo G-7, el club de los siete países más ricos del mundo, cuyas cumbres reciben el nombre de G-8 por incluir a Rusia:
Cuando está a punto de celebrar el vigésimo aniversario de su entrada en la Unión Europea, España puede jactarse, hoy, de hacer mucho mejor sus deberes que sus grandes vecinos continentales.
Y recuerda que previsiblemente el crecimiento de la economía española en el primer año completo de gobierno socialista que ahora termina habrá sido del 3′5%, el triple que el de la media de la “zona euro”. El paro está a unos niveles históricamente bajos, desconocidos en nuestra economía desde que se abandonó la autarquía franquista, en el 8′5% de la población activa, ya por debajo de la media europea. Por primera vez en treinta años existe superávit presupuestario, equivalente al 1% del PIB.
Con Zapatero. Porque lejos del catastrofismo augurado para el Gobierno de PSOE desde antes incluso de la derrota de Rajoy en 2004, el PIB de España, indicador de nuestra riqueza nacional, ha superado el billón de dólares.
De este modo, se convalida ante la opinión pública internacional una información de la que tres días antes se habían hecho eco los medios españoles independientes y progresistas (los vinculados al PP lo silenciaron), tras la presentación de un Informe elaborado por la Fundación de Estudios Financieros.
El principal eslogan de Bill Clinton frente a George H. W. Bush en las elecciones presidenciales de EEUU de 1992, para centrar el debate político en los auténticos problemas de los ciudadanos, se sintentizó en el argumento “¡es la economía, estúpido!” que se le atribuye haber espetado al padre del actual Presidente.
Como los que no fueron estúpidos eran los ciudadanos de los EEUU, despreciaron los tópicos recogidos en la propaganda electoral de la derecha norteamericana y dieron la victoria al que ha sido su mejor Presidente desde Franklin Delano Roosevelt.
Si para Rajoy somos una potencia económica gracias a un bobo, él debe ser un estúpido.












2/1/2006, 11:42 h.
Hola José Luis:
Me parece muy acertado tu post, con el que estoy totalmente de acuerdo. Excepto en que Clinton fuese mejor que Kennedy, pero eso serán manías personales…
De todos modos creo que sería bueno que desde la izquierda reivindicaramos más la figura de Roosevelt, que inició una política económica valiente y que resultó ser el iniciador de una linea económica que fué muy fructífera para mucha gente en muchos países.
Aunque, no sé si sabes, algunos neoliberales consideran a Roosevelt comparable a Mussolini o Hitler:
eldestinodeliscariote.zoomblog.com/Saludos, Jose Luis.
2/1/2006, 19:14 h.
De todos modos, Lüzbel, Eaco es un nazional-liberal, y su estrategia pasa por sembrar la confusión, por disfrazarse bajo la piel ovejas demócratas siendo lobos ultraderechistas como son.
Su propaganda pasa por presentarse como liberales que no son, para así podernos acusar a los demás como enemigos de la libertad. Es una cuestión de “marca”.
De hecho, el fundador de su movimiento político es Friedrich Peter, un ex nacional-socialista que fundó el Partido de la Libertad Austriaco.
Lo de Galbraith, si no lo veo no lo creo, que uno de ellos, Urdaci, dijo que Fernando Delgado había afirmado cosas de las que aquél tuvo que acabar desdiciéndose. La mentira es otro arma de manipulación masiva que utilizan con descaro.
A mi ninguno de estos fascistas me va a dar lecciones de democracia.
2/1/2006, 21:40 h.
Yo había leído que la frase había sido puesta en un enorme cartel en el cuartel general la campaña de Clinton, para recordarles a todos que había que irle al hígado económico de Bush Sr.
14/9/2006, 01:22 h.
Lo que está sucediendo en España con el gobierno emanado del PSOE es digno de elogio mundial y debe ser reconocido por todos los españoles, al margen de ideologías políticas; porque lo importante es el bienestar de una nación, no el beneficio de los grupos que la conforman de una manera aislada e inequitativa. Les deseo a ustedes, amigos españoles, lo mejor para su patria y que los partidos políticos se intenten superar en buena lid unos a otros, no mediante el canibalismo, aunque suene utópico. Desde México:
Esteban Arellano Cervantes.