¡Está gafada!
La Condesa de Murillo está gafada. Si hace unos años estuvo a punto de morir en el ruedo, cual miura asaeteado, cuando el helicóptero en el que iba no aguantó el peso de tanto fascismo al despegar del coso mostoleño, ha vuelto a rozarse con la parca, que la ha perseguido por medio mundo hasta hoy India. A la tercera…
A la ultraderecha le ha salido por la culata el sambenito de gafado que ha querido colgarle al Presidente.
Una razón más para huir de María Esperanza de Aguirre y Gil de Biedma.






27/11/2008, 00:35 h.
Joder que mala leche…
27/11/2008, 01:58 h.
José-Luis, la verdad es que yo he visto el tema justo a la inversa. Lo primero que he pensado -y sin ir acompañada ésta expresión de un malvado sentimiento, que conste- es: ¡coño, qué buena suerte tiene siempre!
Aunque yo no creo en la suerte, también sea dicho. Ya dijo alguien que “de existir juicio final los ricos irían con sus abogados” -con perdón-.
¡Un saludo!
27/11/2008, 02:02 h.
Jorge: Lo que tú digas, pero yo optaré por no estar cerca de ella, que a la tercera va a la vencida, y no quiero sufrir daños colaterales
27/11/2008, 07:59 h.
[…] José Luis Prieto también […]
27/11/2008, 10:43 h.
Sí, pero ahora estaba más protegida por los Vedas, por Buda, por Alá,… Así cualquiera.
Goyo
27-nov-08
27/11/2008, 14:21 h.
[…] como dicen otros bloggers amigos, cada vez me alegro más de no residir ya en Madrid y, en lo que me toca, trataré de no acercarme demasiado a la Condesa […]