Fedeguico apunta… y ya sólo falta quien dispare
Ahora, la Conferencia Episcopal ha puesto al Alcalde de Madrid en el centro de su diana, señalándole con el dedo de Fedeguico J. Losantos.
El radiopredicador ha exaltado los ánimos de los asistentes a la manifestación convocada por una asociación del PP para este sábado, equiparando a Alberto Ruiz-Gallardón Jiménez con José Bono. El caso es que aquél ha anunciado su marcha en solidaridad con las víctimas de ETA, y cuando Bono hizo lo mismo finalmente fue agredido por militantes y simpatizantes ultraderechistas
Total: que Ruiz-Gallardón piensa, y es verosímil, que le desean el mismo trato que recibió el exMinistro de Defensa, por lo que se siente lógica y legítimamente amenazado. Como quien manda en la ultraderecha es Fedeguico, nadie en el PP ha osado salir en defensa de su compañero de Partido. Qué vergüenza. han tenido que transcurrir casi 24 horas para que sus compañeros del PP le apoyen, y discretamente.
No es la primera vez que Fedeguico lanza una instrucción a quien la quiera ejecutar. Ya hace tiempo legitimó el magnicidio contra el Presidente del Gobierno, en lo que ha sido este lunes reiterado por el revisionista César Vidal.
Todo a cuenta del proceso de paz que la ultraderecha rechaza. Así, un grupo vinculado a la FAES justifica el nacimiento de un grupo terrorista ultraderechista, y el líder de los victimistas lo legitima.
Ya está la doctrina justificativa y señalados los objetivos. Ahora sólo falta que algún enajenado, y no faltan en la ultraderecha, coja la pistola.











9/6/2006, 18:13 h.
Esperemos que ningún enajenado decida ejecutar los “mandamientos” coperos. En la Iglesia se han olvidado de aquel que decía “no matarás” y ya van dos que, sutilmente (aunque no tanto cuando todo el mundo es consciente de lo que están diciendo) animan a “librarse” del que molesta por la vía más rápida y cómoda. Espero, como digo, que esto no llegue a suceder nunca, porque si algún día un telediario llegase a abrir con una noticia así los demócratas, y todos aquellos que creemos en la justicia, deberemos pedir la cadena perpetua para quienes han sido y son instigadores de los más bajos instintos humanos. El que juega con fuego acaba quemándose y muchas veces se lleva por delante todo lo que encuentra a su paso. No sé a qué espera la justicia para apagar el fuego de estos pirómanos radiofónicos antes de que tengamos que lamentar lo que tanto desean y no se cortan ni un pelo en verbalizar. Un saludo.
9/6/2006, 19:39 h.
Qué cobarde es Rajoy, públicamente nada, en privado todo. Qué vergüenza.