Internacionalista
Forma parte del desvarío nacionalista pensar que lo normal es el nacionalismo. Tanto el propio como genéricamente. Para los nacionalistas, todos somos nacionalistas. Y la crítica al nacionalismo sólo puede hacerse desde otro nacionalismo. Hay gilipollas que achacan a un supuesto nacionalismo españolista mis críticas a la financiación autonómica propuesta por el nacionalismo catalán. No es tanto negar el internacionalismo al que me adhiero, como sí rebajarnos a todos a su nivel de debate, homogeneizarnos a su agenda política.
Para mí, España es una nación plurinacional, una nación de naciones, plural como ha sido históricamente, cuando se le conocía como Las Españas. Piso suelo español y gallego a la vez, estoy a la vez en ambas naciones, como consecuencia de la propias naturalezas de ambos países. Soy de esa mayoría de los españoles que albergamos diferentes identidades compatibles, abiertas e integradoras.
Dicho esto, que no es más que una constatación objetiva de la realidad, he de manifestar que me la suda. Me la refanfinfla que Galicia y España sean naciones y la relación que tienen entre ambas. A mí la nación no me da de comer. Las banderas no me abrigan cuando hace frío. Por eso, puedo reconocer la existencia de tal o cual nación, pero no ser nacionalista.
Lo que sí me afecta es el Estado y sus formas e implementaciones. Por eso, como hay Parlamento de Galicia, Cortes Generales y Parlamento Europeo, soy galleguista, españolista y europeista: porque ahí puedo influir con algo tan sencillo como mi voto. Y mi voto no me da de comer, pero con el mismo se toman las decisiones que ayudan.
Pero soy algo más. Para mí el conflicto no está entre naciones, segmentaciones del mercado en el capitalismo, sino entre dos clases sociales, siendo de ellas la mía la clase trabajadora, la de quienes viven de su propio esfuerzo. Porque soy socialista. Por eso no puedo ser nacionalista.











28/8/2008, 11:57 h.
Sembrao, compañero, has estado sembrao.
Un abrazo
28/8/2008, 12:16 h.
Rosas Verdes: Sabiendo lo que se te presume que sabes de siembras y demás técnicas de cultivos, al menos respecto de una especie vegetal, no puedo sino tomar como un halago sincero tu comentario
28/8/2008, 12:56 h.
Yo cada vez tengo más claro que hay muchas cosas que identifican y unen a las personas que las naciones de adscripción: tú te pareces más a un abogado demócrata yanqui que a un promotor de Móstoles; el amigo Rosas Verdes se llevaría mejor con un “legalizzer” holandés que con un empresario de telecomunicaciones madrileño; yo me siento más cercano a cualquier periodista de los que ahora andan por Georgia que con cualquiera de mis convecinos peperos…
28/8/2008, 12:57 h.
Para empezar a encarar la compleja cuestión de las naciones y los nacionalismos, podemos empezar por distinguir el Estado de la Nación; y convendremos en que Estado es aquella estructura jurídica, política, administrativa y…policial que nos viene impuesta desde el mismo momento en que entramos a formar parte de esta sociedad.Por tanto, hay que tener en cuenta que el Estado es artificial, y montado en base a unos intereses que, a menudo, no son los nuestros.Por contra, la Nación la constituyen aquellos grupos humanos que viven en un territorio propio común, que comparten unas mismas formas culturales, a menudo reflejadas en una lengua común y que, en cualquier caso, forman parte inmediata de nuestra cotidianeidad.La Nación somos la gente, mientras que el Estado son Ellos: el Poder, que a menudo se impone por la fuerza.
Los Estados Nación, nacen de las revoluciones burguesas, es decir, de aquellos procesos revolucionarios que llevaron a la burguesía a hacerse con el control político, mientras los Estados, herederos de las Monarquías Absolutas y surgidos de aquellos procesos traumáticos, se dedicaban a parcelar su “territorio nacional”, a dotarse de un Ejército, de una Administración burocrática, una simbología nacional y una escuela unificada.
La principal preocupación de los Estados Nación fue y es, la de que todos nos sintiésemos franceses, italianos, españoles …por las buenas o por las malas.
La cosa parece que no salió del todo bien, puesto que el nacionalismo vasco, catalán, bretón,corso …. existen ,para confirmar el fracaso de tal empeño.
Es muy interesante observar como influye el capitalismo primigenio en la gestación de los Estados-Nación., hasta convertirse en pretexto y objetivo casi único para su desarrollo e implantación. Surgida de la sociedad fundamentalmente agraria del Antiguo Régimen, a lo largo del XIX, tomó forma una sociedad capitalista que tenía como base económica la producción industrial de bienes para el consumo, es decir, de productos con valor de cambio para venderlos en un mercado y obtener un beneficio.La forma de producción de estos bienes, era aprovechar el trabajo asalariado que producía el valor añadido, que después se convertía , en parte, en beneficio capitalista.Marx lo llamó plusvalía.
Esta sociedad capitalista primigenia, lejos de ser el paraíso idílico que nos quiso pintar Adam Smith , (la panacea y la abundancia material para todos), trajo el desastre y la miseria a millones de seres humanos.Se extendió el hambre y las condiciones infrahumanas de subsistencia, mientras que los que creían en la viabilidad del nuevo sistema, se las veían para aumentarla productividad en el trabajo, pieza fundamental en el desarrollo capitalista posterior. A pesar de todo, parece que el capitalismo ha resistido los embates de la Historia; eso sí, al precio de tener que montar Estados represores, que con el tiempo devinieron en totalitarios, y, pasando por una etapa de vergonzoso colonialismo, donde eran explotados en masa pueblos enteros, por las dos guerras más horrendas que ha conocido la Humanidad, creando condiciones óptimas para el nacimiento y desarrollo de la barbarie fascista o contribuyendo a sostener la triste y terrible parodia estalinista.
Con el socialismo estamos los que no queremos todo esto; los que queremos una sociedad en paz, justa en el reparto de la riqueza que se genera en su seno, tolerante, democrática, participativa y no meramente delegativa en unos representantes escogidos cada cuatro años; culta y que llene de sentido las vidas de sus ciudadanos.
Dicen que la Revolucion Francesa hizo nacer al socialismo.La tradición socialista francesa es fuerte, evidentemente; pero desde que estalló esa Revolución, en Europa no han parado de aparecer multitud de movimientos alternativos a la sociedad capitalista burguesa. Socialistas utópicos, anarquistas, marxistas.
A mi parecer,el marxismo fue el pensamiento que proporcionó las herramientas teóricas de análisis de la realidad necesarias para hacer, de una parte, la crítica de la sociedad que no queríamos, y de otra, para preguntarnos “Qué hacer”, e intentar cambiar este mundo que no nos gusta.
Por tanto, socialismo quiere decir querer un mundo sin capitalismo. Y una de las principales consecuencias del advenimiento de la nueva sociedad capitalista, ha sido la creación del Estado-Nación centralista y totalitario; por tanto la conclusión parece meridianamente clara: si no somos partidarios de esta sociedad capitalista explotadora, cruel, insolidaria, intolerante, violenta, perseguidora de las diferencias y de las minorías culturales y nacionales, y…fanática; hemos de querer el socialismo, y, por ende, la emancipación de las naciones oprimidas.Aquí socialismo y nacionalismo se dan la mano, pues los dos luchan para liberarse de un sistema que crea opresiones de clase y nacionales.No nos libraremos de la opresión económica por un lado, y de la ejercida por el Estado-Nación por otro, ya que las dos, son hijas de la misma madre.
29/8/2008, 12:20 h.
Noraboa pola declaración. Aínda que manteño algunhas discrepancias estou basicamente de acordo contigo, o importante son as persoas non os territorios.
Un saudo dun bloqueiro.
Felicidades por la declaración. Aunque mentengo algunas discrepancias estoy basicamente de acuerdo contigo, lo importante son las personas no los territorios.
Un saludo de un bloqueiro.
29/8/2008, 13:34 h.
mitrofan: “Emancipación de las naciones oprimidas” sí, pero eso no tiene nada que ver con el nacionalismo. ¿O acaso puede predicarse de Cataluña, País Vasco o Galicia la condición de “naciones oprimidas” susceptibles de “emancipación”?
Según el derecho internacional público, perfilado por la ONU, sólo cabe la emancipación de las colonias. Sólo las colonias son titulares del derecho de autodeterminación, excepto Gibraltar y Malvinas. Y sólo son Colonias las que se mantienen en la agenda de la Comisión de Descolonización de la ONU: Gibraltar, Malvinas (únicas de las que se excluye el derecho de autodeterminación, cupiendo únicamente su retrocesión), Sahara, etc. No está ninguna Comunidad autónoma española, ni Ceuta ni Melilla.
mourimoe: Me tienes gratamente sorprendido. Me encanta que haya bloqueiros con esos planteamientos, que, me admitirás, son minoritarios en el BNG y no son nacionalistas. Unha aperta.
29/8/2008, 19:30 h.
tal y como reza el “protocolo de unidad de los oscialistas en Catalunya”, y tal como dice una resolución aprobada por mayoría en el Parlament (con la abstención del PSC),el derecho de autodeterminación es un derecho ejertizable por todos los pueblos con conciencia nacional.Eso de que “sólo se refiere a las colonias”, no sale en ningún sitio, excepto en las calenturientas mentes de los nacionalistas españoles de izquierda o de derecha, que, tras el “golpe” del 23-F, revirtieron de forma tajante el proceso federalista abierto en el Estado español.
Salud y República Federal.
29/8/2008, 23:54 h.
Sí, mitrofan, sí. Sí sale en algún sitio: en el derecho internacional público. Si quieres saber su contenido, te recomiendo un post que escribí hace tres años y medio a propósito del Plab Ibarretxe. Te lo extracto:
La autodeterminación o, en puridad, la “libre determinación de los pueblos” es un concepto jurídico, cuya principal fuente son los articulos 1.2 y 55 de la Carta de las Naciones Unidas, aprobada en 1945. Es, por lo tanto, un concepto de lo que se conoce como derecho internacional público, y es conforme a dicho ordenamiento jurídico como debe ser tomado, estando vigente su concreción y desarrollo aprobado en la Resolución 1514 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 14 de diciembre de 1960.
Está claro que una nación soberana está previamente autodeterminada como tal. ¿Qué otros sujetos colectivos son titulares de la libre determinación según la Resolución 1514? Las colonias. A mediados del siglo XX el colonialismo se había revelado como tan grave fuente de conflictos que el cumplimiento de los fines pacificadores de la ONU hacía necesaria su abolición
Así, implementando el alcance y contenido del principio de libre determinación de los pueblos, la citada Resolución 1514 aprueba la “Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales”, confirmando la clasificación de los pueblos en soberanos y colonizados, al no permitir secesiones basadas en cualquier otro status:
“Todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas” (Punto 6 de la Resolución 1514)
¿Qué es una colonia? Según el derecho internacional público es un territorio administrado por un Estado con una condición jurí?dica distinta. La Resolución 2625 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 24 de octubre de 1970, precisamente codificando los principios del derecho internacional, niega la existencia de colonias dentro de Estados “dotados de un gobierno que represente a la totalidad del pueblo perteneciente al territorio, sin distinción por motivos de raza, credo o color”. Porque el derecho a la autodeterminación no nace del hecho de tener una determinada identidad étnica o lingúistica regional, compatible con la unidad territorial del Estado que la respete conforme el artículo 27 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
La Resolución 1654 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 27 de noviembre de 1961 aprobó la creación de un Comité Especial para la aplicación de las normas del ordenamiento jurídico internacional sobre descolonización, desde 1964 denominado “Comité de los 24″. En cumplimiento de sus funciones, dicho Comité es el órgano competente para determinar qué territorios son colonias, entre las que, por cierto, nunca han figurado Ceuta ni Melilla, ni el País Vasco, Cataluña o Galicia, y en cambio siempre Gibraltar.
En España se respeta constitucionalmente las distintas identidades linguísticas y culturales. Los ciudadanos asentados en las distintas regiones concurren sin discriminación a la implementación de la soberanía popular española. La condición jurídica de todas las región responden a la organización territorial ordinaria del Estado en Comunidades Autónomas.
Vamos, mitrofán, que la próxima vez que me atribuyas una calenturienta mente de nacionalista español, lee un poco. Aquí se viene estudiado, y si eres tan ignorante, al menos reprimes tu osadía y cállate. ¡Ah! Y nacionalista tú; a mí no me insultes.
30/8/2008, 23:51 h.
Feliz, feliz en tu día, amiguito que Jah te bendiga.
Ya debes como sopotocientos orujos, por cierto.
Un abrazote
4/5/2009, 13:26 h.
[…] de la base de que no se puede ser de izquierdas y nacionalista, y por eso soy internacionalista. El nacionalismo, aunque intente vestirse de izquierdas, de derechas se queda. Es tan obvio que me […]