Me llamo José-Luis Prieto, nací en Madrid en 1973, soy abogado y consultor, desde 2007, tengo familia, ingresos, vivienda y compromisos en Móstoles y La Coruña.
Soy demócrata y socialista libertario, por ese orden. Creo que la libertad debe ser efectiva para todos, que hay que garantizar la igualdad absoluta de derechos y oportunidades, y que el ser humano es social por naturaleza.
23/7/2006, 16:59 h.
Estoy de acuerdo. Los únicos que se intentaron aprovechar del atentado del 11M para atraer votos que les beneficiasen electoralmente fueron los buitres del PP. Estoy un poco cansado de que se diga que Zapatero sacó tajada electoral de la matanza cuando fue Acebes el primero que cerró filas achacando la autoría de las muertes a ETA y recordando, como quien no quiere la cosa, que el partido de la oposición (es decir, el PSOE) había anunciado su intención de dialogar con la banda terrorista si llegaba al poder. No se me olvidará la entrevista que el impresentable de Urdaci le hizo a Zapatero recriminándole su política con toda la prepotencia del que cree tener la sartén cogida por el mango: “¿Y ustedes son los que quieren dialogar con los terroristas después de esto?” Se relamían como gatos panza arriba.
Es muy divertida la teoría que circula por los lodazales de la derecha en la que se intenta hacer creer a los ciudadanos que fue el PSOE el que propagó la idea de que ETA no había sido la autora del atentado (de la otra “teoría”, esa que dice que la matanza fue provocada por el PSOE y ETA para echar del poder al PP mejor ni hablo. Paso de perder el tiempo con paranoias de mentes retorcidas). Como la mayoría de esa gente no es capaz de dar un paso sin que desde las altas esferas les digan hacia donde se tiene que mover piensan que todo el mundo se rige por los mismos patrones de conducta. Cree el ladrón que todos son de su condición.
Sólo unas horas después de que estallasen las bombas, cuando aún se estaban contando los cadáveres y la cifra de muertos ya ascendía al número 100 (y subiendo), gente de mí alrededor ya comenzó a sopesar la posibilidad de que otro grupo terrorista estuviese detrás del atentado. Era algo demasiado brutal, incluso para ETA. Evidentemente a esa misma conclusión llegó muchísima más gente que nosotros, no hubo necesidad de que ningún pajarito nos soplase al oído lo que teníamos que pensar.