La dialéctica de los puños del Partido Popular
El 8 de febrero de 2003, la nómina de partidos políticos que agredían a pacifistas en España aumentó de sólo Batasuna a dos: En un mitin de Aznar en Arganda del Rey, un joven de 17 años de edad gritó “¡No a la guerra!” -o ejerció la libertad de expresión que reivindican para la Cadena de Odios Populares de España-, y recibió numerosos puñetazos, patadas, esputos e insultos de los buenos españoles, señores de orden, que configuran las respetabilísimas y educadas bases del Partido Popular en el trayecto desde donde lo dijo hasta la calle, mientras se le tapaba la boca.
Alberto López Viejo, entonces concejal del Ayuntamiento de Madrid, fue la excepción: Protegió de sus compañeros al joven mientras era desalojado. Y tuvo que hacer lo mismo (“acudió a defender a la trabajadora”, según la agencia de prensa Servimedia) en otro mitin, ahora de Rajoy, el 11 de junio de 2004, cuando los asistentes dejaron de un lado la educación recibida en sus colegios de pago y los mensajes dominicales de amor recibidos en sus misas para increpar violenta y peligrosamente a una periodista.
Igual le pasó al Ministro Bono en la manifestación convocada por la AVT el 23 de enero de 2005. Hasta El Mundo publicó la fotografía que constataba la particular manera de asir banderas que tiene los militantes del PP: tanto vale para gritar el “Una, Grande, Libre” franquista como para apalear a los demás.
El 21 de julio de 2005, el diputado facha (sí, facha, que ese es su habitual nivel de energumenismo) Rafael Hernando se abalanzó sobre Alfredo Pérez Rubalcaba para intentar propinarle algún puñeazo. Lo peor fue la indulgencia justificativa de sus correligionarios tanto dentro del PP como de los medios de comunicación ultraderechistas, que pese as la evidencia de las imagenes que se grabaron del hecho aun pretendían abusar de la endémica candidez de su parroquia para convencerla que el bueno de Alfredo era el agresor.
El 19 de octubre de 2005, en un Ayuntamiento, un grupo de jóvenes nacionalistas irrumpe a gritos en el salón de plenos, insultando a los demás asistentes, provocando tan violencia que una de sus víctimas hubo de ser evacuada a los servicios de Urgencia del Hospital. ¿Jarraitxus en un municipio guipuzcuano? No: militantes de las juventudes del PP en la localidad madrileña de Getafe.
Hace unas semanas, uno de los reportajes del programa satírico Caiga Quien Caiga se centró en las protestas que se sucedían en Salamanca contra la devolución de su botín a sus legítimos propietarios, azuzadas por el PP (en esa ocasión, con el apoyo agitadoir de un grupo nazi llamado “Democracia Nacional” como fuerza de choque). En dicho reportaje pudimos ver como una señora de bien, elegante y enjollada ella, mudaba su rostro a la de la energúmena que todo facha lleva dentro, enseñando sus dientes, hinchándose sus venas, enrojeciéndose sus ojos… y apaleaba con un paraguas a otra señora que, sencilla a la par de muy educada, manifestaba su oposición a la manipulación política con que el PP maltrata esa ciudad. Y a propósito de las algaradas callejeras organizadas por la ultraderecha parlamentaria, ahora a resultas del tejerendum, podemos ser testigos de escenarios similares, siempre que para ello no escuchemos ni veamos emisoras de radio o televisión del entorno ultraderechista.
Tal justificación de la violencia, la abierta hostilidad, por el contrario, hacia lo que desde la ultraderecha se tilda como “bonismo” (de “bueno”), y la exaltación nacionalista española de la que el PP ha hecho el primero de sus actualmente escasos argumentos electorales, supone una preocupante evocación de una de las bases de las que bebe la derecha española, que su secretamente idolatrado José Antonio Primo de Rivera concretó en el discurso de la fundación de Falange Española en el Teatro de La Comedia de Madrid el 29 de octubre de 1933:
Queremos que España recobre resueltamente el sentido universal de su cultura y de su Historia.
Y queremos, por último, que si esto ha de lograrse en algún caso por la violencia, no nos detengamos ante la violencia. Porque, ¿quién ha dicho -al hablar de “todo menos la violencia”- que la suprema jerarquía de los valores morales reside en la amabilidad? ¿Quién ha dicho que cuando insultan nuestros sentimientos, antes que reaccionar como hombres, estamos obligados a ser amables? Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y de las pistolas cuando se ofende a la justicia o a la Patria.
Ya sólo les faltan las pistolas.














6/2/2006, 13:54 h.
Perfecto post que secundo totalmente. En toda la historia de la derechona española, casposa y fascista, siempre han actuado de igual o parecida manera. Y si llegado el caso, la cosa no cambiaba a su gusto, más de una vez utilizaron las pistolas que, como bien dices, ya es lo único que les falta en estos momentos.
7/2/2006, 14:34 h.
La redicalizacion de estos tipos es realmente preocupante. Pero mi pregunta es si se han daricalizado ahora o ya venian radicalizados desde casa….
Yo creo que la segunda opcion es la correcta.
7/2/2006, 22:14 h.
Los SMS incendiarios y otras locuras
…Por aquí últimamente también andamos en esas, aunque afortunadamente aún sin que nada se queme. Pero nuestros fanáticos, que también se mandan sus mensajes …
8/2/2006, 02:57 h.
En la dialéctica erística o El arte de tener razón de Schopenhauer se contienen 37 estratagemas que pueden usarse en el enfrentamiento político. Incluso en ese texto se hace una adenda para incluir una “estratagema final” para
Esto es lo que nos dice el autor que ocurre con bastante regularidad, pero si los think tanks de nuestra derechona han leído completos los textos de Schopenhauer sabrán que el adversario de estos cavernícolas para vencerles no tiene más que hacer uso del “buenismo” que ellos tanto denostan y,
A estos energúmenos hay que combatirlos con el BUENISMO.
Tu post me ha parecido un buen compendio de la dimensión mediática que va teniendo la estrategia de tremendismo del PP, de ese partido líder de la oposición a todo, que realmente no se da cuenta de que lo que hace no le beneficia ni a sí mismo.
Por otra parte quería felicitarte por tu reciente paternidad. ¡¡Enhorabuena!! ¿Tienes ya molestias en los riñones?, no te preocupes, ya se pasarán… (creo que no me había agachado tanto como desde que nació mi hijo) pero es un momento fantástico. ¡¡Muchas felicidades!!
8/2/2006, 21:45 h.
No tenía noticia de que hubieras tenido hace poco un enano. Enhorabuena.
9/2/2006, 00:13 h.
No, no es un enano. Es una niña, y se llama Tareixa (Teresa, en gallego). Y acaba de cumplir un año. O sea, que está en su edad más divertida. E imagínate este padre cómo anda. ¡Gracias!