La Estratagema 26
Un golpe brillante es lo que se conoce como retorsio argumenti: es decir, cuando el argumento que el adversario quiere utilizar para su defensa puede ser utilizado en su contra.
Es la Estratagema 26 de las identificadas por Arthur Schopenhauer en su opúsculo Dialéctica Erística o el arte de tener razón, expuesta en 38 estratagemas, lo que el propio filósofo introdujo como el arte de discutir, pero discutir de tal modo que se tenga razón tanto lícita como ilícitamente. Con el contenido que le damos hoy en día a la expresión “tener razón”, la erística consiste en llevarse la razón aunque no se tenga.
Una variación de aquella retorsio argumenti sin duda la constituye la atribución al oponente de las propias características cuando éstas tienen carga negativa para el auditorio, auténtico destinatario de la erística.
La Estratagema 26 constituye, como reacción a su derrota, el principal recurso propagandístico de la derecha. Aznar llama al PSOE el Partido del odio, cuando es precisamente eso lo que a él le rezuma. Acebes acusa al actual Gobierno de mentir en relación con la Comisión de Investigación del 11-M, cuando es un clamor en la opinión pública que en esas fechas él fue el gran mentiroso. Ana Botella acusa a Zapatero de plegarse a lobbies, cuando los lobbies integristas siguen dictando sus criterios, ahora como Concejala del Ayuntamiento de Madrid. últimamente María Esperanza de Aguirre y Gil de Biedma, Condesa de Murillo, acusa al Gobierno central de sectario, cuando su partido es la plataforma política de sectas como el Opus Dei o los Legionarios de Cristo. Rajoy acusa a la izquierda de radical, cuando el la opción más centrífuga es la del PP, lanzado a una peligrosísima deriva ultraderechista.
La conjugación de la Estratagema 26 con la máxima de Goebbles de que una mentira repetida mil veces acaba tomando forma de verdad -la famosa “lluvia fina”, que acaba calando-, y habrá fructificado la estrategia erística de la derecha política y mediática, ante la pasividad del famoso talante del nuevo socialismo español y la invisibilidad del resto de la izquierda.
En democracia el auditorio somos los ciudadanos, y debemos mantenernos especialmente alertas para poder identificar cuándo alguien pretende deslizar el debate político al ámbito de la erística, que al fin y a la postre no es otra cosa que el intento de manipularnos. Hemos de evitar ser seducidos por la genialidad de la erística, identificándola como tal para poderla aislar de lo que realmente constituye la verdad.












4/5/2005, 11:00 h.
Decir que nuestros políticos hacen nada con genialidad es decir demasiado (ya sea emplear la dialéctica para engañarnos o simplemente tomar una decisión sobre urbanismo). Los políticos, al menos los españoles, no destacan por su inteligencia, sino por su ambición y descaro.
4/5/2005, 23:32 h.
Sigue escribiendo jose luis, glorioso blog!!
17/6/2005, 23:58 h.
Un ejemplo paradigmático del uso de la Estraatagema 26 por parte de la ultraderecha parlamentaria: En el mitin de cierre de campaña para la reelección del exministro de Franco como Presidente de Galicia, Rajoy acaba de declarar que la Galicia que propone Fraga es “liberal, abierta, de oportunidades, democrática y que puede mirar al futuro con orgullo e ilusión” frente a la propuesta de la oposición progresista, a la que atribuye la “Galicia de los tristes y de los antiguos”.