La Iglesia, contra el liberalismo
Leo en El País, que lee en el número 77 de la revista integrista Abril:
Desde luego, la sibilina persecución del sistema liberal, callada, tranquila, constante pero sin estridencias, ha causado mucha más apostasía que la de Decio, la de la Convención o la del Frente Popular.
No se puede ser liberal e integrista. Fedeguico Jiménez te está engañando.






31/12/2007, 10:15 h.
Off-topic:
Amigo Prieto:
Vengo a decirle que he leído los avatares y documentos que el señor Gómez ha publicado en su blog acerca de las acciones judiciales que pretende contra él.
Me parece honrado decirle aquí lo que pienso: creo que ha hecho una gilipollez. Si hacer gilipolleces es de gilipollas y, por tanto, piensa que le falto y es motivo para ir al juez, pues hágalo. En todo caso, le hago notar, no como forma de exculpación sino de actitud, que estoy juzgando su acción y no a usted, que sólo le conozco de por aquí. Pero como las injurias y el honor son algo tan raro en España, vaya usted a saber. Siempre he pensado que eso del honor era una antigualla del teatro de Lope de Vega.
Le diré por qué es una gilipollez: en primer lugar, creo que el lenguaje de su blog tiene tendencia como el de muchos otros a los descalificativos masivos y, llamémosle así, a la sátira. O a la deformación. O a la pugna política mediante un lenguaje acerado. No pasa nada: forma parte del tono, la tónica y el debate normal entre blogs. Puede gustar o no. Pero me parece que no está en condiciones de señalar con el dedo, si me permite que se lo diga.
En segundo lugar, porque da usted la impresión de ser un poquito, cómo le diría, ¿impresionable?. No sé si es la palabra, pero si en el siglo XXI todas esas cosas que usted dice que le dicen son para llevarse las manos a la cabeza creo que vamos mal. Sinceramente, me produce, si no fuera porque le va a hacer gastar tiempo y dinero a un amigo, una cierta risa.
El tercer motivo es que carga usted contra un inocente. Y encima una persona de exquisita corrección verbal en sus textos. Normalmente, veo que le gusta simplificar llamando o considerando a los bloggers agrupados en red liberal una especie de conspiradores organizados de la extrema derecha fascista. La verdad es que yo creo que hay opiniones de lo más diverso dentro de eso que se llama red liberal. Y ha ido usted a dar con uno que, precisamente, lo que no le caracteriza es ni su radicalismo, ni el sectarismo, ni posturas calificables de extrema derecha. Más bien arremete contra un caballero educado e ilustrado y que, debo decir, se ha partido la cara por defender las ideas de otras personas - por ejemplo, las mías- ante los ataques furibundos de sus propios amigos llegando a poner en riesgo su amistad.
En resumen, que no sé dónde va a parar con esta historia que veremos qué final tiene. Si quiere que le diga la verdad, siento que le ha aparecido un extraño ideal justiciero y combativo contra nada. ¿No parece más sensato terminar con esto? Creo que su respetabilidad y credibilidad crecería con ello.
No le puedo desear buena suerte con este juicio, pero espero que tenga un buen año.