La pulsión autolítica del electorado progresista
La relación entre los políticos y sus electores tiene determinados convencionalismos. Así, entre un político de derechas sinvergüenza y otro de izquierdas sólo sospechoso, el elector conservador prefiere al primero …y el elector progresista también. O al menos, la parte del electorado progresista cuyos votos podrían evitar el acceso al poder de los políticos de derechas.
Por eso, los políticos de derechas se empeñan duramente en cubrir de sospechas a los de izquierdas. No porque así el elector progresista vaya a votar al político de derechas, sino porque de ese modo conseguirá que aquél se quede en casa absteniéndose de participar.
Para ello, la disciplinada derecha política, mediática y social, recurre a técnicas de propagandas nazis como la sintetizada en ese adagio goebbelsiano que enuncia “una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad”, o el siguiente ripio que se le atribuye:
Miente, miente, miente que algo quedará,
mientras más grande sea una mentira más gente la creerá.
Como ahora sucede en Galicia:
O PSdeG e o BNG animan á participación, e a dereita política, mediática e social estimula o espantallo do “todos os políticos son iguais” para animar a abstención …a abstención dos demais, claro, que os seus votarían ata a unha bicicleta, con tal que fose do PP.
De nada vale que se archiven las denuncias sobre la manipulación denominada “Villa PSOE“, que se desmientan las trolas sobre sillas a 2000 euros, que se explique que reformar varias plantas de un edificio no es redecorar un despacho, o que, sencillamente, resulte imposible que el coche oficial de la Presidencia de la Xunta sea más caro que el del Presidente de los Estados Unidos (que, como dijo Goebbels, “más vale una mentira que no pueda ser desmentida que una verdad inverosímil”) …porque una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad.
La parte más vulnerable del electorado progresista es el objetivo de la presión de la propaganda nazi de la derecha política, económica y social. Ese votante que, víctima de las mentiras de las derechas, decide no serlo, decide abstenerse, se cree que así castiga al político de izquierdas …cuando realmente se está castigando a sí mismo, se está autocastigando: cuando Gobierne la derecha gobernará contra él.






27/2/2009, 16:31 h.
[…] de campaña les he visto volcados en Galicia, donde sin duda necesitan hacer un esfuerzo importante (lo que incluye mentir sin pudor alguno) si quieren recuperar el poder en la Xunta, y es que una vez que uno se acostumbra a comprar sillas […]
1/3/2009, 10:13 h.
[…] Me juego cerveza y pincho de tortilla a que adivino quien será la próxima líder del PP que el lunes tampoco me va a querer como amiwita, en este caso por desmentirle acusaciones falsas sobre despilfarro en la Xunta de Galicia. […]