La semana del fin del mundo
…o al menos, del fin del mundo actual, conocido, occidental. Con este lunes ha comenzado la semana en que, definitivamente, podría certificarse la defunción del “sistema”. Hay muchísimas probabilidades de que la caída en picado que podemos experimentar esta semana de paso forzoso a otras formas de interelacionarse los factores socioeconómicos.
Este lunes, el Plan de Rescate pactado por el Gobierno de los Estados Unidos y los líderes de sus partidos políticos ha sido rechazado por la Cámara de Representantes. Como consecuencia de este varapalo, la Bolsa de Nueva York ha entrado en barrena arrastrando al resto de bolsas occidentales, que prácticamente cierran cuando aquella abre. Mañana el desplome en Europa puede ser de caída libre, pese a la anticipación del Banco Central Europeo, que, este lunes de desesperación, antes del rechazo de los congresistas americanos ha inyectado una nueva dosis de liquidez.
El Plan de Rescate rechazado por el legislador norteamericano era objetivamente el único posible: ni tan intervencionista por un extremo ni tan sancionatorio por el otro como para recabar el respaldo de los congresistas más centrados de ambos Partidos. Un Plan distinto se escorará hacia uno de los extremos, impidiendo el respaldo de la otra mitad. Independientemente de las consideraciones ideológicas que suscita dicho Plan, que son tantas como para poner en solfa el sistema de valores políticos evolucionados desde la Revolución Industrial, la verdad es que si sólo él podría hacer remontar el vuelo de la situación económica, esto no tiene arreglo: nunca podrá aprobarse.
Karl Marx tenía razón y esto no se sostiene, se colapsa.
Cuando escribo esto pasa media hora de la medianoche del lunes 29 al martes 30. Amanece en Tokio, de donde recibiremos las primeras tendencias cuando despertemos en Europa. Según deje a los niños en el Colegio comenzará el vértigo en las Bolsas europeas. Puede ser otro “martes negro”.
¿O no?






30/9/2008, 08:00 h.
No son las 8 de la mañana en España, las 3 de la tarde en Tokio, y ya nos enteramos de que el Índice Nikkei cae un 5%, y que el Banco de Japón ha tenido que inyectar 3 billones de yenes, casi 20.000 millones de euros, a los bancos privados nipones.
30/9/2008, 20:32 h.
[…] No se crean el espejismo. Hoy no ha sido un “martes negro”, pero… […]