Los nacional-liberales ante la competencia
Cuando el actual Gobierno propuso la modificación legislativa que ha posibilitado la conversión del Canal Plus analógico codificado al canal Cuatro, emitiendo en abierto, los Grupos Planeta (principal accionista de Antena 3, más el ultraconservador diario La Razón y el aznarista González Ferrari por Onda Cero), Vocento (principal accionista de Tele 5, el conservador diario ABC y Punto Radio), UnEdiSA (el diario El Mundo, alter ego mediático del PP) y Recoletos (vinculado al Opus Dei) montaron en cólera.
A estas alturas constato que me he equivocado al atribuir la oposición de la derecha mediática a la apertura del mercado de la comunicación al reparto del pastel publicitario.
Nada ha objetado con posterioridad dicho sector del empresariado de la comunicación respecto de otros nuevos competidores en el mercado publicitario como son las televisiones digitales abrumadoramente ultraderechistas autorizadas por por el PP desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid o la emisora pirata que se ha montado María Esperanza de Aguirre y Gil de Biedma, Condesa de Murillo. Estos competidores nos les resultan acreedores de los argumentos que utilizaron contra una empresa cuyo diario de información general es el mayoritariamente leído por los españoles, como su cadena de radio es la mayoritariamente escuchada.
La clave está en otro mercado, donde las empresas televisivas advenedizas ni las emisiones piratas a la que dedican nuestros impuestos no son competencia para la configuración preexistente de la derecha mediática: el mercado ideológico. Sí: sé que apelar a un mercado ideológico puede resultar chirriante para las concepciones políticas progresistas, pero lo cierto es que conforme a las reglas de la mercadotecnia como los nacional-liberales tratan de influir en el comportamiento político de los ciudadanos, de lo que Silvio Berlusconi ha sido pionero exitoso y modelo.
Como estos nacional-liberales tienen tanto de liberales como los antaño nacional-socialistas de socialistas, nada importa que, conforme su análisis mercantilista de la realidad, seguidamente se niegue la competencia. Cuando parecía que no querían competencia en el mercado de la publicidad, resulta que la que no quieren es la que se encarna en la pluralidad informativa.
Es la totalización del pensamiento.






28/9/2005, 19:53 h.
Esto me recuerda a Groucho Marx cuando decia aquello de:
Senora, estos son mis principios, si no le gustan…tengo otros.
A la derecha esto de los principios vale mientras les son utiles a sus negocios, y cambian de unos a otros con mas facilidad con la que los libelelos insultan a cualquiera que no comulgue con sus ruedas de molino.
18/9/2009, 23:45 h.
[…] Hace ahora ¡cinco años! (cosas de llevar tanto en la blogosfera), defendí, como buen liberal, la competencia en el mercado televisivo, entonces defendiendo a ‘Cuatro’, en la que se refundió el Canal Plus analógico de Sogecable al abrirse, frente a las otras televisiones privadas que emitían en abierto. Hoy, la misma defensa debe hacerse contra el Cadena Ser, ‘El País’, ‘Cuatro’, Sogecable y los demás medios del Grupo PRISA. Recomiende (previo registro): […]