¡Más Meretz!
Avodá, el Partido ya sólo autodenominado “Laborista” israelí, va a apuntalar el Gobierno liderado por el derechista Benjamín Netanyahu, que rechaza la creación de un Estado palestino, y el ultraderechista Avigdor Lieberman, que propone poco menos que una limpieza étnica de hasta de los ciudadanos israelíes de etnia árabe. Ehud Barak encabeza a la mayoría laborista que unirá su Partido a la coalición de gobierno, por la misma puerta pequeña que compañeros de viaje como los fundamentalistas judíos ultraortodoxos. Y lo hace para renovarse la titularidad del Ministerio de Defensa, eufemismo dicha denominación que en honor a la verdad debería ser sustituído por la antiguua de Ministerio de la Guerra, o al menos el de Ministerio de Ofensa.
O Ministerio de Crímenes de Guerra. Yo defiendo la existencia del Estado de Israel, del mismo modo que el de el del Estado árabe que preveía el Plan de Partición que es la fuente de legitimidad jurídica de ambas existencias. Defiendo, como permite el mismo ordenamiento jurídico internacional, el derecho a defenderse de cualquier Estado, máxime cuando quien se defiende goza estructural y constitucionalmente, por encima de coyunturas temporales, de un sistema de democracia parlamentaria pluripartidista y la consagración de los Derechos Humanos, frente a quien no goza de esa mínima base de legitimidad democrática. Pero el mismo Derecho Interncional Público al que Israel debe su existencia es el que abominandolos tipifica penalmente los crímenes de guerra como los de lesa la humnidad.
Y Avodá, con su actual lider al frente de la dirección politíca de las Tzáhal, las Fuerzas Israelíes también eufemísticamente denominadas “de Defensa”, ha suscrito mayoritariamente operaciones de guerra en poblaciones civiles como la que recientemente ha arrasado el 15% de la ciudad Gaza, matando, entre 1300 muertos, a cientos de civiles. Cierto que desde las calles y azoteas de Gaza salían, y siguen saliendo, cohetes, misiles y morteros continuamente contra poblaciones civiles israelíes situadas en suelo que la Resolución 181 siempre ha atribuído al Estado judío, y yo celebro cada baja de la organización terrorista Hamas en el actual status quo de guerra que tiene con Israel, pero también es cierto que el derecho a la defensa debe ser ejercido con proporcionalidad. E Israel, todos lo sabemos, tiene medios para hacerlo: con su avanzadisima tecnología militar, no le costaría nada lanzar un misil contra el origen de la estela que dejen los proyectiles pesados lanzados contra el Negev; probablemente, no se podrían evitar las bajas entre los civiles que permiten a los terroristas usar sus azoteas o contra los vecinos que no se revuelven contra ellos cuando hacen los montajes de sus lanzaderas en plena calle, pero el número de dichos cómplices y demás víctimas civiles sería minimizado.
Este Avodá no es reciente. Cierto que lideró políticamente la sociedad israelí cuando hubo que resistir las invasiones militares de sus vecinos árabes en el permanente conflicto regional, con tal exito que sin esa defensa militar hoy no habría un oasis político en oriente medio donde las mujeres son iguales que los hombres, donde la homosexualidad no está condenada, donde distintas etnias tienen acceso a la ciudadanía y al poder político, donde hay elecciones democraticas,… pero tambien lo es que desde hace décadas, desde que de hecho abandonó el sionismo socialista que toda la izquierda occidental admiraba, pasó de liderar la defensa a coliderar, con los derechistas Likud y recientemente Kadima y próximamente además con la ultraderechista Yisrael Beitenu, las ofensivas militares desproporcionadas más allá de la “Línea Verde” que fija las fronteras.
Avodá ya no es socialista, laborista o de izquierdas. Es otra cosa.
Por eso surgió en 1992 el Meretz, la opción política que aspira al retorno al sionismo socialista, abierto a todas las entnias y beligerantemente pacifista: el único partido auténticamente de izquierda democrática de Israel. La única alternativa política que encarna la sensatez y la esperanza.












26/3/2009, 00:12 h.
Un magnífico post. Realmente Meretz es el partido que encarna y asume las ideas de progreso e integración para la ciudadanía israelí sea cual sea su origen.
Víctor Cerveto Hernández
Secretario de Comunicación
PSC-PSOE Canet de Mar
26/3/2009, 10:00 h.
Un brillante análisis, Jose Luis, de una estupenda noticia. La entrada de los laboristas en el gobierno hace conservar la esperanza de un fin negociado del conflicto de Oriente Medio, fin que se difuminaba -por ser suaves- con el gobierno de concentración ultra que se perfilaba en inicio.
Un abrazo (y otro para Victor)
27/3/2009, 16:33 h.
Perdón por el off topic pero, como ya dije en Rosas Verdes, sería interesante que el autor de este blog pusiera a Rosas Verdes en su feevy, si es que de verdad está a favor de otra política de drogas, claro.
29/3/2009, 16:02 h.
[…] Tener determinada ideología se muestra con los hechos y no con las proclamas. Los hechos han demostrado que el Partido Laborista israelí se siente cómodo gobernando con la ultraderecha y prefiere guardar los intereses de su aparato y de los que viven gracias a él que ser la oposición que los ciudadanos que le han votado les demanda que sean. Es probable que la izquierda israelí esté ya en otro partido. […]
2/4/2009, 12:47 h.
La corriente laborista no apesta, es como es (de dónde procede Shimon Peres???)
Conocí en un congreso de JSE en 1983 a varios miembros del MAPAM,posteriormente incluido en MERETZ y creo que miembro ahora de la INTERNACIONAL SOCIALISTA, y me pareció entonces y después que simbolizaban una opción socialista por la paz. Los resultados electorales han sido claros: 3 escaños…bien es cierto que los laboristas TAMPOCO es que hayan obtenido unos resultados claros y victoriosos: 13 escaños para un 10% de los votos…el laborismo israelí NO es la única vía de los israelíes progresistas para conseguir la paz….