Más sobre el sistema electoral
Pues sí. La Carta al Director destacada de ayer en la edición impresa de El País [por cierto: con una errata. ¿Álguien adivina cuál?] era mía. ¡Qué ilusión! En ella desvirtúo el estudio en el que un grupo académico de la Universidad de Granada ha estado perdiendo el tiempo para modificar el sistema electoral, sobre el que El País había elaborado un reportaje publicado el día anterior. El caso es que, como escribí al Director,
Dentro de la actual redacción constitucional, la única manera de mejorar la representatividad de cada diputado (cada uno de IU representa a más de 480.000 votantes, y la de NaBai a ocho veces menos electores) es reducir de dos a uno el mínimo a elegir en cada provincia, y aumentar de los 350 actuales al máximo de 400 el número de escaños en el Congreso de los Diputados.
Y al Grupo de Investigación de Métodos Electorales de la Universidad de Granada se le ha olvidado tomar en consideración en su estudio el artículo 163 de la Constitución. Yo no me autodenomino “investigador universitario”, que no he pasado de doctorando en otras tonterías, pero no me ha costado ningún esfuerzo analizarlo detalladamente. Con el plan de estudios de la Licenciatura en Derecho que yo seguí, cualquier alumno de 2º. de carrera lo habría hecho.
Pero bueno: los de la Universidad de Granada han tenido un par de días de gloria mediática y han justificado cómo han (mal)gastado sus fondos públicos.
Por otro lado, en respuesta a Hugo Martínez Abarca.
Estimado camarada Martínez:
En primer lugar, le transmito mi más sentido dolor, sinceramente, por los resultados obtenidos por la candidatura que Vd. ha apoyado para las recientes Elecciones a Cortes Generales de España, lo que ustedes denominan “estadoespañol”. Créame que es un sentimiento sincero. De hecho, es por lo que no secundo el optimismo de los míos.
El motivo de esta epístola, Don Hugo, es agradecerle la valoración que de mi trabajo hace ud., sin duda que inmerecida. Digo así no porque sus loas puedan procurarme la hostilidad de compañeros y sin embargo competidores, que no, sino porque, sinceramente, no creo que yo haya sido capaz de conseguir que IU haya reducido sus votos en una cuarta parte. Primero, porque la inmensa mayoría de los españoles no saben aún lo que se pierden no leyendo mi blog, lo cual sin duda que minimiza mi capacidad de influencia. Y segundo, porque si fuera así, yo no estaría ejerciendo mi respetable profesión, sino que mi compañero Pepe Blanco no tendría excusa para cederme el testigo en materia de Acción Electoral del PSOE, y no es el caso.
A lo sumo, estoy dispuesto a asumir la autoría de un perjuicio para IU de, únicamente, pongamos, 37 de los 321041 (con el 99,99% escrutado) votos perdidos por ustedes desde 2004, a razón de uno por cada circunscripción en la que desaconsejé votarles, deducida Melilla, donde finalmente concurrió unida la izquierda, estando así a punto de quedarse con su único diputado.
En cualquier caso, declino absolutamente toda responsabilidad respecto de sus desastrosos resultados en las provincias de Madrid, Barcelona, Valencia, Vizcaya, Sevilla, Zaragoza, Córdoba, Málaga, Granada, Cádiz, Alicante, Asturias, Navarra, y Murcia, que son precisamente de las que más escaños cumplimentan en el Congreso de los Diputados.
Sinceramente, creo que la culpa la tiene Julio Anguita, y tanta que después de tanto tiempo siguen uds. pagándola.
Reciba mis más afetuosos saludos desde la verdadera izquierda verdadera.
José-Luis Prieto











15/3/2008, 16:32 h.
Está usted inconmensurable, Don Prieto.
15/3/2008, 18:55 h.
Creo que los investigadores de la Universidad de Granada consideran que, en cualquier caso, sería necesaria una reforma constitucional.
Por cierto, totalmente de acuerdo en lo de Julio Anguita.
15/3/2008, 20:12 h.
Sobre el tema, te recomiendo el post del profesor Ramón Cotarelo:
http://cotarelo.blogspot.com/2008/03/el-sistema-electoral.html
16/3/2008, 17:33 h.
ben, pero sexa cal sexa o sistema, para min sigue habendo dous temas que me preocupan e que me gustaría algunha posición ao respecto…
Un é o tema do voto CERA…
O outro e a adxudicación de escanos por circunscripcións por poboación ou por censo…
Insisto, cando se elaborou a Constitución, ou mellor, o sistema electoral, que é anterior a Constitución e provén da Lei para a Reforma Política, o lexislador era conscente da distorsión que introducían os españois residentes no extranxeiro, pero estou seguro que non entraba en absoluto na súa mente a idea de que en trinta anos pudera darse a ciscunstancia de que habería circunscripcións electorais nas que un 15% da poboación non tivera dereito a voto por ser extranxeiros…, cousa que agora sucede…
Insisto, agora dase a paradoxa de que nas circunscripcións con mais inmigración os nacionais teñen dereito a voto por eles e polos inmigrantes que residen nisa provincia, e curiosamente ise dereito o aproveitan para votar contra os intereses dises inmigrantes, (nisas provincias foi onde mellores resultados tivo o PP, e iste era o partido co programa explícito mais xenófobo)…
¿Como solucionar isto?…
16/3/2008, 17:38 h.
O seguinte artigo explica ben cal é o problema:
http://reggio.wordpress.com/2008/02/06/los-extranjeros-censados-cuentan-pero-no-votan-de-eduard-sagarra-trias-en-el-pais-de-cataluna/