Mi trayectoria sindical hasta 1999
En 1999 mediante Decreto fui designado “funcionario eventual”, categoría antes conocida como “funcionario de empleo” para mayor diferenciación conceptual respecto de los “funcionarios de carrera”, por Chema Arteta, Alcalde de Móstoles entre 1995 y 2003.
Torticeramente y junto a otras insinuaciones y falacias que ya he desvirtuado se ha querido transmitir la imagen de haber sido supuestamente una designación ilegal, afeándola haberse hecho sin proceso selectivo que valorase méritos y capacidad.
Para tal manipulación, que evidencia la por otra parte probada y nada sospechosa mala fe y catadura moral de quien la perpetra, aún sabiéndolo, oculta que dicho tipo de designaciones están excluidas de proceso selectivo por ser una de sus funciones, expresamente, la de confianza, que como bien nacido nunca he defraudado a Chema Arteta. También se está mintiendo que fui despedido por el siguiente Gobierno municipal, del PP, lo cual es falso también, pues mi cese fue automático con la finalización del mandato de Arteta. Para probar cómo se pretende manipular al repetable, miren el artículo 104.3 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local:
El nombramiento y cese de estos funcionarios es libre y corresponde al Alcalde o al Presidente de la entidad local correspondiente. Cesan automáticamente en todo caso cuando se produzca el cese o expire el mandato de la autoridad a la que presten su función de confianza o asesoramiento.
De esa redacción de la Ley se beneficiaron Julián P. M. al ser nombrado Asesor de Obras a propuesta del entonces Concejal Delegado de dicha área, el propio Mariano Bonilla de la O, o Fernando Martínez Peinado, Asesor de Juventud a propuesta del correspondiente Concejal, Iván García Yustos. Por cierto, que Martínez acabaría siendo el Presidente de la Comisión Ejecutiva de la Agrupación del PSM-PSOE de Móstoles en la que Iván García era Secretario General y Bonilla el Secretario de Organización.
Yo no fui propuesto por ningún Concejal, sino directamente designado por la confianza que me depositó el propio Alcalde, aunque, a indisimulado pesar de la correspondiente Concejala Delegada, fui adscrito al área municipal de Régimen Interior. Fui designado Asesor de Relaciones Laborales.
En el primer mandato municipal de Arteta, entre 1995 y 1999, la política municipal de Recursos Humanos, como desde siempre, había puesto el acento en la gestión de personal, al frente de la cual había un Director de Personal fijo en plantilla. Y ahora se quería tender más puentes en las relaciones con los sindicatos de los empleados municipales, con alguien que conociera bin los sindicatos y las dinámicas de los sindicalistas. Por eso se pensó en mí.
Chema Arteta sabía que mi militancia era esencialmente sindical desde diez años antes. Estaba afiliado a UGT, como sigo ininterrumpidamente hasta hoy, desde mis 16 de edad, en cuanto alcancé edad laboral y menos de un año después del traumático 14-D. Dentro de la familia socialista, tomé partido por el sindicato.
En el sindicato comencé mi trayectoria en UGT-Juventud, donde fui sucesivamente su Responsable en la Unión Comarcal de Fuenlabrada, miembro del Equipo de Trabajo (así se denominaban los órganos ejecutivos en la estructura juvenil del sindicato) en la Unión Regional de Madrid, donde asumí el área de relaciones interasociativas, y Responsable regional y estatal en la Federación de Servicios (FeS-UGT) y miembro del Equipo de Trabajo Confederal.
En representación y a propuesta de UGT-Juventud fui elegido Vicepresidente del Consejo de Juventud de la Comunidad de Madrid a mis 17 años de edad, responsable del área de Educación, Formación y Empleo de su Comisión Permanente, y miembro de la Comisión de Educación, Formación y Empleo del Consejo de Juventud de España y del Grupo de Trabajo de Formación y Empleo de la Comisión Interdepartamental del Gobierno de la Comunidad de Madrid, entoces presidida por Joaquín Leguina, para la aprobación del I Plan Integral de Juventud.
Ya fuera de la organización juvenil de mi sindicato, sino en su estructura general y siempre antes de 1999, fui miembro de los Comités Comarcal de UGT y Regional y Estatal de FeS-UGT, y elegido delegado a Congresos comarcales y de la Unión Regional de Madrid y hasta miembro de una Comisión Gestora de mi Unión Comarcal. Y fui formado para impartir, como hice, cursos de técnicas de búsqueda de empleo para afiliados parados.
Todo ello mientras mi ocupación, sí, era mi formación en la Facultad de Derecho de la UAM, estudios que prácticamente interrumpí en los cursos que furon tocados por la Prestación Social Sustitutoria a que como objetor de conciencia al servicio militar estaba obligado …y que desarrollé en el Gabinete Jurídico estatal de FeS-UGT.
Esa es la formación y experiencia sindical gracias a la que superé el proceso de selección para mi admisión en el restringidísimo Grupo Especial de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la UAM, superando su Curso de postgrado con “sobresaliente” con una tesina sobre, precisamente, la Libertad Sindical; y con la que fui seleccionado profesionalmente como formador para una empresa de la editorial Aranzadi cuando me propuse buscar un trabajo compatible con las clases de mi primer máster, becado por el Fondo Social Europeo, y el ejercicio profesional como abogado laboralista.
Todo cuanto antecede, hasta mis 26 años de edad.
Me gustaría saber cuál es la experiencia y formación del propio Bonilla o su concejala Yolanda Aguilar a esa edad, o la de ambos cuando tuvieron su primera responsabilidad pública. Y sospecho que gozaría contrastándola con la que yo tenía antes de, precisamente por tenerla, ser designado Asesor de Relaciones Laborales del Ayuntamiento de Móstoles.
Por eso, mañana bonus.












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