¡Oh, gran Rajoy!
Lo confieso: hoy he utilizado el diario El Mundo, pero en este caso primero para leerlo. Bueno, para echarle una ojeada, que para perversiones bastan las de su director. El caso es que el despiste me ha llevado, así, como quien no quiere la cosa, a una entrevista a una pija que según se afilió fue recompensada por tan sacrificada y prolongada militancia con un cago en la Ejecutiva del PP. No recuerdo cómo se llama, pero sí que tiene apellidos compuestos o recompuestos, lo cual tampoco es inhabitual en la cúspide política de las derechas patrias. Pídanme ejemplos.
Bueno, pues la subordinada del Señor de los Hilillos, tanto en la ejecutiva del Partido como en su grupo parlamentario, nos revela a los mortales que Rajoy hace el sudoku en dos patás o un pis-pas.
Lo que nos estamos perdiendo los españoles con Rajoy, ¡oh gran candidato!, ¡líder amantísimo!, con Rajoy -digo- en la oposición.
Como dijo Fraga, los hijos de buena familia son más listos. Me imagino a Rajoy liquidando sudokus uno tras otro, a toda leche, mientras toma el café y atiende a los socialistas que acudimos a su inteligencia superior para que nos libre del sindiós en que estamos sumiendo a esta hasta ahora una, grande y libre que era nuestra nación.
Bueno, confieso que a mí no me recibió, ya que a la entrada de Génova 13 coincidí con un ahora militante del PP que en mis tiempos universitarios lo era de una asociación de estudiantes fascistas y que, gran fatalidad, me recordó y, al grito de “¡muerte al rojo!”, se abalanzó sobre mí como Rafael Hernando ha enseñado. Vamos, que salí por patas. No corrí tanto como lo hace Aznar, ¡oh, pequeño gran timonel!, ¡jefe infalible de nuestra gloria colectiva!, no corrí tanto como cuatro kilómetros en seis minutos y 24 segundos, digo, pero resulta que mi perseguidor no reunía entre las virtudes nacionales que a todo buen español han de adornar la de un estado físico apolíneo o, al menos, mejor que el de quien suscribe. Vamos, que el tío estaba más orondo, tanto como César Vidal, Cristina López Chichi -o como se escriba- o Manuel Fraga. En la carrera resulta que un pedazo de España se rompió bajo sus pies, el tío tropezó y se metió un providencial hostiazo que me permitió ponerme a salvo.
Pues eso: que Rajoy es más listo, más guapo, más heterosexual, más español y más todo que todos los demás. Es el Caudillo que la providencia nos envía cuando España se rompe, cuando el marxismo impera y los masones se comen a nuestros hijos.









8/10/2005, 15:41 h.
Muy bueno, el post
9/10/2005, 01:00 h.
[…] Jose Luis Prieto , Carmen Fernandez y Gulliver siguen desmenuzando la realidad politica y social desde sus respectivas sensibilidades y aportandonos ideas para el debate.Mientras Carlos Hidalgo nos hace participes de sus pensamientos y conflictos diarios , el Lobo estepario nos aporta su vision sobre la evolucion de las fuerzas armadas ( un verdadero lujo) y Mayte sigue deleitandonos con sus pildoras literarias. […]