Paz en Palestina
Aunque conocía el compromiso solidario de Paz Martín como Presidenta desde hace diez años de la asociación Amaltea, recientemente premiada no una sino dos veces en dos meses por su labor contra la violencia de género, no sabía que dicho compromiso tuviera no sólo un alcance internacional, sino además ni siquiera que la llevara a marcharse a la siempre convulsa Palestina. Me enteré el año pasado a través de su blog.
Resulta que Amaltea, que había enviado fondos a programas desarrollados por asociaciones de mujeres de Gaza, se había adherido a una actividad internacional de la ONG impulsada por la cantante Cristina del Valle, la Plataforma de mujeres Artistas contra la Violencia de Género, que aunque se orientó inicialmente a concienciar contra dicha manifestación extrema del sexismo, con el tiempo se abrió a otros campos donde promover la no-violencia.
Así, Paz pasó la Navidad de 2008 en Cisjordania. Y el 27 de diciembre, hoy hace un año, le sorprendió en Palestina el torpe ataque con el que las Fuerzas Armadas de Israel atacaron Gaza respondiendo a los ataques recibidos desde esa franja. Me preocupé.
La expedición de mujeres solidarias en las que Paz se había enrolado regresó a España. La guerra entre Israel y Hamas segúía cebándose con la población civil palestina. La comunidad internacional, aunque tardía, acabó reaccionando. Nuestro Ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, bregado como Embajado ante Israel que fue y como ex Alto Representante de la Unión Europea en el Proceso de Paz Árabe-Israelí, lideró la diplomacia europea ante los Gobiernos de Oriente Medio. Pero la labor de mediación diplomática se encontraba con un problema formal: no puede haber diplomacia con organizaciones terroristas, y uno de los dos contendientes, Hamas, tiene ese reconocimiento internacional.
La Plataforma de Mujeres Artistas había dejado una buena opinión ante sus interlocutores palestinos, así que desde determinadas instancias se propuso su mediación ante Hamas. Y una pequeña delegación de la misma partió hacia Damasco, en Siria, donde tiene su sede la dirección de Hamas. Paz Martín fue integrada en dicha misión, donde ya no desplegaría su acción solidaria sino la capacidad negociadora producto de su bagaje profesional como experta en comercio internacional. Paz publicó en su blog lo que puede hacerse público de tan delicadas conversaciones.
Y llegó el frágil alto el fuego, que Hamas ha venido incumpliendo aunque lograr muertes israelíes.
El pasado día 21 Paz volvió a partir a Palestina con la Plataforma de Mujeres Artistas. Y nuevamente ha pasado ahí la Navidad. Y nuevamente, ayer, la sorprende una nueva represalia Israelí, con seis víctimas, ahora no sólo en la franja de Gaza, sino también en Cisjordania.











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