Perdona siempre a tu enemigo: no hay nada que le enfurezca más
El título de este post es una cita de Oscar Wilde.
Dentro de un cuarto de hora (escribo esto para publicarse a las 11:15 h.) tendría un juicio contra un sujeto al que denuncié en verano, cuando se iban a cumplir seis meses de las injurias que vertió uno de sus blogs tanto contra mí como contra la asociación Las Ideas. Pero el pasado jueves retiré la denuncia:

Con mi denuncia no buscaba yo el resarcimiento de los daños y perjuicios por las injurias padecidas, y tanto es así que tenía pensado donar su importe al Grupo federal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales del PSOE, ya que el denunciado escribió en el mismo blog el post más execrable y homófobo que he podido leer de alguien que se autodenomine “progresista”, con perlas como que “corren malos tiempos para los heterosexuales en la política” porque “en la política las relaciones sexuales” son determinantes, por lo que en ella los hombres y las mujeres casados y separados son “una especie en extinción” que acaban convirtiéndose en homosexuales, etc.
Lo que realmente quería yo con mi denuncia era que un tercero, el de negro con puñetas o tres así en Sala, fijará las reglas del juego: que me dijera si se puede usar esa concreta injuria en contextos como en la que se me vertió. Más que nada, porque así podría dar rienda suelta al desprecio que algunos miserables me merecen, sabiendo que ello no me fuera a ocasionar perjuicio alguno. Vamos, que hasta yo habría pedido expresamente la absolución del denunciado.
Esperaré para ello a otra ocasión, ya que el caso es que, aparte de las razones que motivan mi solicitud de archivo, lo que más ha podido ha sido la “solidaridad de padre” que no oculto que tengo a mi denunciado: todo lo que tuviera que dedicar a resarcirme serían gastos de menos que dedicar a sus hijos, y sé por un lado que el hombre no anda precisamente sobrado, y por otro que, realmente, todo lo que hace lo hace por aquéllos. Sus errores son consecuencia del aínco con lo que se dedica al bienestar de ellos.
En cualquier caso, como quiero que me deje en paz, exploraré otras vías de conseguirlo.












9/3/2009, 13:51 h.
eres malo, malo, jajajajajajaja ¡me encanta!
9/3/2009, 19:37 h.
Buenas tardes a todos.
Les escribo desde Tenerife, y he llegado a este blog por casualidad. Me sorprende ver cómo se repiten las historias a los largo de la geografía española. Yo también soy socialista, y nosotros también tenemos un blog de nuestro partido, y curiosamente también hemos vivido ofensas, humillaciones, acoso y denuncias. Vivo en un pueblo con mentalidad de pueblo, y con un gobierno nacionalista con una gestión realmente preocupante.
Les invito a opinar en nuestro blog siempre que quieran y a ayudarnos al menos moralmente, ojalá todos los españoles supieran lo difícil que es ser socialista en mi pueblo. Pero yo, socialista siempre.
lafortalezadigital.es
Gracias.
10/3/2009, 03:55 h.
Usted tiene otras perlas referidas a la guerra en Gaza. Y otros enemigos mucho más inteligente, aunque no tanto como yo.
6/4/2009, 22:45 h.
Gracias. En contra de lo que otros piensen, no considero que exista maldad en su acto, tampoco creo sea fiel a la literalidad de la cita de Oscar Wilde. ¡Chapeau!.
Tess
6/4/2009, 22:58 h.
Tess: No te equivoques. Simplemente voy a cambiar de estrategia. Nunca ejerceré mi derecho a la tutela a que como ciudadano tengo derecho contra las críticas que reciba, pero ten claro que sí lo haré contra las lesiones a mi honor e intimidad personal y profesional. Simplemente, he cambiado de estrategia, y es legítimo.
19/12/2009, 13:23 h.
[…] un blogger me ha dedicado un post con referencias a mi actividad profesional. He intentado comentarlo pero, en […]