Políticos en la blogosfera
Hasta la popularización de los blogs la opinión era patrimonio del oligopolio de opinadores conformado por los equilibrios de poder e influencias de los editores periodísticos. Ya no. Ahora, gracias a los blogs, cualquiera tiene acceso a los medios necesarios para liberar la necesidad que todos tenemos no de hacernos oir, no, sino realmente de expresarnos …aunque nadie nos lea.
Porque sí, aunque después estas cosas sean un poderoso revitalizador del ego, el inicio es más humilde, y si comenzamos a bloguear es, como en las confesiones a los viejos diarios personales, para simplemente dejarlo escrito. Es auténticamente terapéutico para nuestras frustraciones sacarlas del exterior, exorcizante.
Tras sentarse la base de la democratización de la opinión, expropiándosela a sus antiguos escasos detentadores, a los columnistas de los periódicos escritos off-line se les han comenzado a unir los tertulianos de los otros medios analógicos: la televisión y la radio. Son los nuevos perjudicados de la democracia electrónica, sistema de relaciones sociales de carácter libertario que rige en esa otra dimensión del desarrollo humano que es la nacida con Internet, donde las normas del mundo no-virtual son continuamente ignoradas, superadas y trangredidas con absoluta impunidad.
Así, los bloggers no sólo opinan para sus lectores, sino que ahora además tertulian con éstos o, cada vez más, polemizando con otros bloggers mediante el enfrentamiento de sus distintos puntos de vista en torno a los asuntos sobre los que centran sus comunes debates.
Sin duda que la opinión y el debate seguirán exisitiendo en los medios convencionales, y es inlcuso necesario para dinamizar la opinión pública en una sociedad tan poco e-alfabetizada como es la española. Pero ahora también está fuera de esas empresas, que así son al fin y al cabo con sus correspondientes intereses y accionariado.
Pues bien. Gracias a Pepe Blanco se ha iniciado en la blogosfera un nuevo debate, y es el del papel de los políticos en estas cosas. Aunque también es un debate muy artificioso. Para empezar, políticos somos todos (“antropoi esti zoon politikon”, dijo Aristóteles), y los ha habido centrados en la política desde que se iniciaron los blogs, como este mismo desde hace ya cuatro años. Y con la eclosión de la blogosfera los últimos dos años, resultan ya veteranos blogs de políticos como el diputado del Parlamento de Cataluña Miquel Iceta o el del Presidente de Honor de Las Ideas, el diputado nacional Rafael Estrella, quien desde mil años antes ya mantenía una página web en la que daba cuenta de su prolija actividad parlamentaria. Y ahora, por primera vez, un Ministro abre blog: Jordi Sevilla.
El blogging se confirma así como un instrumento no sólo de opinión y de debate de la sociedad civil, sino además para que la sociedad civil conozca directamente la opinión de los políticos y sus contribuciones a los debates de interés. Como dejan sus influyentes pareceres escritos, negro sobre blanco, tenemos así la oportunidad de conocer mejor a nuestros representantes, intuir cómo son como personas (digo intuir porque los blogs distorsionan bastante la imagen de los autores, que yo realmente soy muy simpático y aquí no lo parezco), acceder a las opiniones que generalmente quedan cisrcunscritas a la corte de pelotas que les crecen por generación espontánea para aislarlos y vampirizarlos…
Es una magnífica manera de saber a quién votamos.






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