Puto lumpen
A propósito de la cacería de latinoamericanos iniciada en Alcorcón.
Decían Marx y Engels:
El lumpemproletariado, ese sujeto pasivo de la putrefacción de las capas más bajas de la vieja sociedad, […] en virtud de todas sus condiciones de vida está más bien dispuesto a venderse a la reacción para servir a sus maniobras.
No todo el lumpemproletariado es puto lumpemproletariado, pero existe el puto lumpemproletariado. El hecho de que un desgraciado de clase baja se entregue a la derecha, en sí no es más que una manifestación del dicho aquél de que “no hay nada más tonto que un obrero de derechas”. Que digo yo que si un enajenado radía insultos a siniestro y siniestro, y si el supremacista Rajoy, el muy estúpido, llama bobo a Zapatero, y por ende a la mayoría de los españoles, que somos quienes hemos votado como lo hemos hecho, digo yo que podré llamar tonto a un obrero de derechas.
Pero una cosa es ser sólo tonto, votar a quienes legislan para que ese tonto pueda ser mejor explotado, o para que la acción de gobierno que tanto necesita ese tonto tenga como finalidad principal facilitar los negocios de los “listos”, e incluso tratar de justificarse en tamaña estupidez, y otra, digo, es ser un soldado de la infantería lumpemproletaria, constituirse en fuerza de choque del fascismo, que esa es la ideología que, finalmente, subyace tras el barniz democratadetodalavida de la derecha, sobre todo de la derecha española. Recordemos que el líder político de la extrema derecha parlamentaria española es un supremacista.
Les cuento:
Hoy venía en el tren de Cercanías desde mi trabajo a mi casa, cuando sentado en mi misma fila de asientos, un gilipollas de menos de 20 años, engalanado de “joyas” de mercadillo (anillos dorados con forma de hoja de marihuana, de calavera, de Camarón de la Isla, un colgante también dorado con forma de escorpión…), estaba atendiendo una llamada en su móvil, que por cierto tenía como ring una musiquilla lolaila, pero lolaila de esa que asocio a la heroína años 70, y decía a su interlocutora (lo siguiente es una recreación):
¿No te ha llegado el esemese para lo de Alcorcón? Decía [el “esemese”] que todo Usera, todo Aluche, todo Carabanchel, todo Móstoles, todo Villaverde, todo Vallecas… vamos a quedar en Alcorcón a matar sudacas.
Fíjense. Todo, barrios y localidades obreros. Y tan por ser obreros, que ni siquiera del suroeste donde se encuentra Alcorcón: Vallecas está en el sureste. Era un “esemese” dirigido a los jóvenes de los barrios obreros. ¿Quién lo emitía? Fascistas de salón que ni han estado ni estarán nunca en Alcorcón (”qué asco juntarse con los obreros”), la Legión SMS (la otra, la Legión Blog, disfrazados de “liberales”, implementarán la estrategia como ordene Fedeguico).
Ese descerebrado, ese malnacido que decía esa aberración en voz tan alta que dos viajeros nos quedamos alucinados contemplando su descaro, es puto lumpemproletariado.
No todos los inmigrantes son Latin Kings, pero sí todos son víctimas potenciales de fascistas de alpargata como el cabronazo del tren. Y los Latin Kings son también lumpemproletariado, puto lumpemproletariado, porque se entregan, y violentamente, también a maniobras de quienes quieren tenerlos entretenidos en violentas luchas inútiles que les mantengan alejados de la lucha de clases, y que sirven de excusa para, por la seguridad y el orden, sacrificar la libertad de todos.
La pena es que los putos lumpen no se matan entre ellos. Cualquiera que pase por ahí puede ser víctima de sus enfrentamientos. Esta vez espero que los antidisturbios se empeñen en su trabajo.
Prefiero a una Condesa de Murillo antes que a un lumpemproletario, ya que al menos aquella es coherente con sus intereses. Pero desde luego que, si odio a una subclase social, es al puto lumpen.












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