Me llamo José-Luis Prieto, nací en Madrid en 1973, soy abogado y consultor, desde 2007, tengo familia, ingresos, vivienda y compromisos en Móstoles y La Coruña.
Soy demócrata y socialista libertario, por ese orden. Creo que la libertad debe ser efectiva para todos, que hay que garantizar la igualdad absoluta de derechos y oportunidades, y que el ser humano es social por naturaleza.
23/3/2008, 22:59 h.
Tengo mucho interés (sobre todo por ahorrar trámites engorrosos) en saber si es necesario apostatar para que la iglesia católica no reciba ni un céntimo de mis impuestos. No marco la casilla del IRPF, pero no estoy seguro si reciben algo por tenerme en “su base de datos”. Te agradecería mucho si me pudiéses aclarar esto. Gracias de antemano.
24/3/2008, 21:36 h.
es un proceso en el que hay que ser persistente (diría que pesado) ya que se hacen el avión en el Arzobispado todo lo que pueden. Yo he renegado hace años, de momento lo único que conseguimos los apóstatas es que se haga una anotación al marguen en el “libro de registros de nacimiento” que informa de la intención del “ex-penitente” y por lo tanto causas baja de la Iglesia Católica “de aquella manera”, vamos que en “sagrado” ya no puedo ser enterrada (afortunadamente me incinerarán). Lo que está claro es que la Iglesia católica tiene patente de corso en muchos temas y habrá que ir pensando en poner coto a ciertos “privilegios”.
Thorio, la iglesi a firma que no tiene “base de datos” de la que borrarnos que estamos en libros de registro y en ellos solo pueden hacerse notas al marguen pero no eliminaciones…..
24/3/2008, 21:36 h.
margen, margen, margen ¡coño que vergüenza!
25/3/2008, 15:15 h.
Pero a mí me angustia (y me da vergüenza haber tardado tanto años en plantearme esto)el hecho de que por el hecho de estar inscrito (aunque solo sea una anotación), argumenten mi inscripción y la utilicen para decir: “somos un colectivo de no sé cuántos…, y por estos no sé cuántos he de cobrar”. Y que se les pague (bueno subvencione)en razón del número de inscritos. Esto es lo que me angustia porque no quiero aportar ni un solo céntimo para esa gentuza (me refiero a la jerarquía). No quiero que gestione mi dinero gente cuestiona la democracía y la libertad. Esta es mi desazón y por ello voy a apostatar. Pero me gustaría estar seguro de que no cobran ni cobrarán de mí. Seguiré investigando el tema.
25/3/2008, 23:41 h.
Thorio, ya me gustaría a mi pero ¿cómo se puede saber con certeza eso?
A mi la apostasía me supuso una liberación, el saber (porque en la carta de solicitud me despaché a gusto con argumentos históricos) que no me podrían relacionar con esa panda de machistas, intolerantes, elitístas e hipócritas, excepto para decir: “esa es una renegada”, de hecho, me gusta decir que soy “renegada” no apóstata, porque para ellos aquello es un insulto y para mí motivo de orgullo y sobre todo de coherencia.
26/3/2008, 13:03 h.
Gracias, José-Luis! Ojiplática me he quedado al saber que, según el derecho canónico, rechazar la fe ¡¡es delito!!
26/3/2008, 21:38 h.
si es un democrata como dice, como es que estan unidos aun partido minoritario para conseguir lo que ellos quieren como es el BNG ,que solo nos imponen sus conveniencias sin poder nosotros elegir, y usted nos habla de libertad.Sera de la suya ahi estan los hechos y esperemos no llegar a la situacion catalana ni vasca ya fuimos mucho tiempo los ultimos de la cola
1/4/2008, 23:41 h.
Hola compañero,… una reflexión del genial Fernando Fernán Gómez en la película Belle Epoque, de que a él le hubiese gustado hacer tres cosas:
“1º Desertar: pero no me dejaron servir por problemas médicos.
2º Ser infiel: pero cuando estoy con otra mujer no se me levanta
3º Renunciar a la fé católica: pero cuando te bautizan te dejan uncido.
Por lo tanto mi querido amigo hay que jod….”.
Saludos.
17/8/2008, 18:31 h.
[…] ¿Que es la apostasía? Por Jose Luis Prieto. […]
19/12/2009, 20:37 h.
Saludos desde Lima, Perú. Hace algún tiempo, en vista de los continuos desmadres que cometen por aquí algunos jerarcas de la multinacional más grande del mundo, comencé a cuestionarme la pertenencia por bautizo a esta comunidad. La maravilla de la web me ha permitido encontrarlos, los seguiré leyendo a ver que más aprendo.
El Estado Peruano también firmó un Concordato con el Estado Vaticano, y a pesar de que nominalmente el Perú es un Estado Laico, en los hechos la Iglesia Católica goza de una serie de gollerías y privilegios. Y, por supuesto, de influencia en las instancias de decisión.