Una de publicidad gratuita
Soy cliente de Caja Navarra desde hace algo más de dos años. El caso es que antes lo era, fundamentalmente (que nunca trabajo con sólo una entidad financiera), de Caja Madrid, donde tenía mi hipoteca.
Era cliente de Caja Madrid por inercia: cuando tuve que abrir una cuenta por primera vez, en mi adolescencia, lógicamente no conocía cómo estaba el percal y me guié por lo que me dijo mi padre. Así, es la primera entidad a la que fui a tramitar el préstamo hipotecario cuando compré nuestra vivienda. Lo pedí en una oficina nueva, y por lo tanto en plena captación de clientes, y he de decir que mientras se mantuvo el mismo primer Director y el mismo primer equipo de empleados de la oficina, el trato fue todo lo personalizado que realmente es esencial en las gestiones bancarias.
Pero como Caja Madrid tiene una política de rotación deliberada de sus empleados, para precisamente no dejarles echar raíces, cuando cambió el personal de aquella oficina 2985 el trato pasó a cambiar, pero en cambio se mantenía el diferencial sobre el euríbor que había contratado para mi préstamo hipotecario.
Por razones profesionales (me fui especializando en derecho hipotecario y registral) trabé contacto con el Director de una oficina de Caja Navarra de mi ciudad, entonces Móstoles. Para empezar, me ofreció reducir el diferencial a menos de la mitad de lo que estaba pagando en Caja Madrid. Pasé a estos la oferta vinculante de los otros, infructuosamente. Por lo que acabé cambiando mi hipoteca de Caja. Sin haber estado nunca en Navarra. Toma ya.
En Caja Navarra me encontré con tres agradabilísimas sorpresas: la primera, que cada cliente elegimos qué obra social sufragar con los rendimientos de nuestros respectivos depósitos, lo cual no era baladí, ya que me reconcomía ver la publicidad de Caja Madrid en los banners que aparecían en webs ultraderechistas disfrazadas de “liberales”. Caja Madrid ha sido, hasta que la Condesa de Murillo y Blesa han tenido alguna fortísima diferencia que aún nos ocultan, la financiadora del movimiento social nacional-liberal.
La segunda, que siendo las Cajas de Ahorros entidades benéficas, lo cual muchas de ellas olvidan en millonario beneficio de sus gestores, ésta nos informa de a qué se dedica cada uno de los céntimos que les confiamos.
La tercera, que, al menos en mi caso, el trato es el más personalizado que he conocido en mis periplos por oficinas de Cajas y Bancos. Pese al crecimiento del número de clientes de mi oficina, aún, cuando les llamo por teléfono, reconocen mi voz y sin llegar a presentarme me saludan por mi nombre, y yo a cada uno de ello por el suyo. Y eso que tengo mi oficina a más de 600 kilómetros de mi casa, y que por lo tanto llevo muuuchos meses sin personarme en la misma. El trato es in-me-jo-ra-ble, y no me refiero a las formas, sino a sus resultados en el fondo.
Claro que hay cosas de esta Caja que no me gustan, pero en la balanza pesan muchísimo las que me gustan: productos bastante competitivos, capacidad para intervenir directamente en la obra social, transparencia y trato personalizado. ¿Para qué quiero más?
Pues bien. Ahora Caja Navarra se descuelga con un video de YouTube (disponen de un canal propio en dicha plataforma) donde, para mayor abundamiento en la transparencia de su gestión, y pese a no tener accionistas ante los que responder, sino dirigiéndose fundamentalmente a sus empleados y a nosotros sus depositantes, Juan Odériz, Director General Adjunto, y Alberto Aniz, responsable de Tesorería, explican por qué han accedido a la oferta del Fondo de Adquisición de Activos Financieros.
Se trata de una iniciativa innovadora, que pone de relieve la fe de dicha Caja en la importancia de las redes sociales o, cuando menos, en la sociedad de la información (disponen de perfil en Facebook y cuentas en Flickr o Twitter) en su modelo de negocios. Otros canales corporativos en YouTube son más eso, más corporativos, más dirigidos a captar clientes y agradar a sus accionistas que a sus propios empleados y a mantener informados, con una transparencia inédita en el sector financiero, a sus clientes. Eso, y aunque andan sobrados por la propia transparencia de su obra social, también es Responsabilidida Social Corporativa: tratar bien a sus trabajadores y tratarnos a los usuarios de sus servicios todo lo bien que en otras entidades no se nos trata a los clientes no-de-clase-alta (que muchas veces los Bancos y Cajas parecen dependencias ministeriales, sus empleados parecen funcionarios y las colas de los clientes parecen las de las panaderías de Cuba, coño).
Deseandito estoy que Caja Navarra se expanda aquí, en Galicia.











25/11/2008, 10:25 h.
Buenos días.
Estamos relativamente cerca, porque soy de La Coruña.
Siento discrepar contigo y más siendo la primera vez que comento algo. A mi este video me deja pos posibles interpretaciones y ninguna buena.
-O bien la CAN está muy mal de liquidez, y acudió a la subasta por necesidad ariesgándose a perder imagen y ahora quiere limpiarla, con lo que de ser cliente no estaría tranquilo.
-O bien tienen razón, y con fondos públicos y el parabien del Gobierno han conseguido una financiación barata con lo que se están riendo de los demás españoles.
Es que no me caben otras posibles motivaciones. Siento discrepar, pero soy una persona muy poco “transigente” con el sector financiero, porque he trabajado en él y se como funciona.
Saludos
4/12/2008, 18:20 h.
Este video lamentablemente intenta disimular que su situación ha enpeorado preguntale al director de tu oficina Porque la Corporación ha retrasado su salida a bolsa…por tercera vez, y que pasa con EURECAN…? y porque muchos de sus asesores de inversión en Madrid se han ido de Caja de Navarra…?
CAN no esta bien pero hay muchas que estan peor…inversiones erroneas…y el ladrillo que no les perdona aunque pidan la salvación a ZP. El video da pena.
Saludos, Manolo