Visita a un santuario del blogging mundial
Una de mis paradas en mi periplo gallego de este verano, recorriendo la tierra de mi esposa, donde se habla la lengua con la que pusimos el nombre de nuestra hija, lugares vecinos a la Sanabria de mis ancestros, una de mis paradas -digo- ha sido el mítico Leroy Merlín de Santiago de Compostela, “multinacional del bricolaje”, distinta de Ikea.
Ya les hablaré de los resultados de mi tourneé, que están cambiando muchas cosas en Galicia.






27/8/2007, 21:27 h.
Juos, juos… He tenido que ir de enlace en enlace a pillarlo.
28/8/2007, 08:43 h.
Juas! Hay que ver como las gastas!
Por cierto, no habías cambiado la plantilla del blog hace poco?
28/8/2007, 09:24 h.
Que congratule que formes parte de este proletariado lleno de dobleces y con la misma capacidad de ir al parque Oeste a pasar el día en Ikea, Leroy Merlin, Boulanger y Media Markt como la que tienen los niños del barrio de Salamanca en embutirse unas medias blancas, después las botas y luego las espuelas para picar y maltratar a los pobres potrillos retozando y con la primera hierba fresca en la boca.
Ya nos contarás si te has comprado un cepellón para plantar un árbol o eres de la comitiva de la caseta prefabricada para hospedar al perro, tipo Isabel Preysler.
Un abrazo, se te echa de menos, amigo
28/8/2007, 19:03 h.
Si tu supieras lo que un servidor, conocido por “bricoman” es capaz de hacer en un lugar así, me preguntabas cuando iba a ir yo, antes de acercarte a dar un paseo.
Por cierto ¿qué pasa en Galicia que este año no se quema, por primera vez en décadas? ¿No será que el gobierno autonómico está haciendo algo?
Saludos.
30/8/2007, 00:14 h.
Wenas, he llegado aquí por tu post sobre Rosa Díez, esa….(sobran las palabras….)
Muy bueno el blog.
A Partir de Hoy te enlazo, espero que visites mi humilde blog.
1saludo
30/8/2007, 10:14 h.
Que perversidad…
Saludos don OCelui
30/9/2007, 12:34 h.
[…] Lamentablemente, aparentemente cierta fijación personal, me preocupa. Por que la barrera entre lo virtual, cuando se traslada a la realidad, es cuando menos peligrosa. Y más si tenemos en cuenta, que en la vida, hay puertas que siempre, siempre tienen que estar abiertas. […]